El vicepresidente primero del Gobierno de la Ciudad Autónoma y consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez, presentó este lunes, 26 de enero, el Proyecto de Regeneración paisajística y ambiental del entorno de la Playa de Miramar y la ermita de la Virgen del Carmen, en un acto celebrado a las 18.00 horas en la Biblioteca Pública “Adolfo Suárez”.
La presentación contó con la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, así como de varios miembros del Ejecutivo local, entre ellos la consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco, y el consejero de Fomento, Turismo, Empleo y Deporte, Nicola Cecchi, además de la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, entre otras autoridades. El encargado de redactar el proyecto, el arquitecto Juan Antón-Pacheco, fue el responsable de exponer los detalles técnicos de la actuación.
Durante su intervención, Ramírez destacó el carácter simbólico y espiritual de la iniciativa. “Es un proyecto cargado de sentimiento y de fe, en el que llevamos mucho tiempo trabajando de manera conjunta distintas administraciones”, expresó, subrayando que la actuación se desarrollará en “el alma de Miramar”, un enclave de especial valor para la ciudadanía.
El consejero explicó que el proyecto ha atravesado un proceso administrativo “largo, arduo y complejo”, debido a las limitaciones urbanísticas y medioambientales propias de una parcela situada a escasos metros del mar. No obstante, apostilló que el Gobierno decidió asumir el reto “apostando por la colaboración institucional”, con la implicación de la Delegación del Gobierno, el Ministerio de Defensa, el área de Costas y los ministerios competentes en vivienda y agenda urbana.
Ramírez recordó que el terreno, de unos 2.000 metros cuadrados, fue adquirido por la Ciudad tras pertenecer al Instituto de Infraestructura de la Defensa (INVIED), y que la autorización definitiva para edificar se logró “a finales de septiembre de 2025”, lo que permitió culminar la redacción del proyecto de ejecución.
La actuación, que será ejecutada mediante un encargo al medio propio TRAGSA, contará con un presupuesto estimado de 2,4 millones de euros y un plazo aproximado de seis meses. “No solo se trata de crear un espacio para el culto a la Virgen del Carmen, sino de regenerar un solar abandonado y transformarlo en una plaza pública abierta a toda la ciudadanía”, clamó el consejero.
Según explicó, el diseño contempla una plaza escalonada que desciende hacia el mar, mejoras en accesibilidad y zonas polivalentes destinadas a actividades culturales y sociales. Asimismo, dejó abierta la puerta a una segunda fase futura, que permitiría recuperar la franja inferior de playa y habilitar un pequeño embarcadero. “El diseño ya está pensado para que pueda ampliarse cuando se den las condiciones”, señaló.
En cuanto al calendario, Ramírez avanzó que el encargo a TRAGSA podría formalizarse durante el mes de febrero, con el inicio de las obras previsto “entre abril y mayo, como muy tarde”. Además, tranquilizó a los vecinos al asegurar que se trata de una actuación independiente que “no generará grandes molestias durante su ejecución”.
Finalmente, el vicepresidente primero puso en valor la integración paisajística del proyecto. “Se ha respetado el diseño original, pero situando la edificación en una segunda línea, logrando una mejor integración con la costa y el entorno marino, que era uno de los grandes objetivos”, concluyó, mostrando su confianza en que la actuación será “un proyecto muy bonito y del agrado de todos los ceutíes”.