La Casa regional de Ceuta en Melilla volvió a participar en la tradicional ofrenda floral a la Virgen del Carmen, en un emotivo acto lleno de devoción y recuerdo, celebrado en la capilla del Polígono Virgen de África.
Fiel a su compromiso con las tradiciones y la identidad ceutí, la institución regional participó con un hermoso canasto de flores blancas y azules, entregado en nombre de todos sus socios y socias. Un gesto sencillo pero cargado de simbolismo, en el que no faltaron las peticiones a la Reina de los Mares: salud para todos los miembros de la Casa, trabajo para quienes lo necesiten y consuelo para quienes atraviesan enfermedad.
El acto estuvo marcado por una profunda espiritualidad compartida, en la que los presentes también dedicaron un recuerdo especial a quienes ya no están, evocando la memoria de familiares y vecinos que en años anteriores formaron parte de esta celebración.
Encuentro vecinal y convivencia entre casas regionales
La celebración no solo reunió a los integrantes de la Casa regional de Ceuta en Melilla, sino también a numerosos vecinos de la barriada y representantes de otras entidades y cofradías. Entre ellas, participaron activamente la Asociación Hijos del Carmen del Centro, feligreses de la Capilla de la Almadraba y miembros de la Casa regional de Ceuta en Algeciras, consolidando un espacio de convivencia entre territorios y generaciones.
Este acto es, además de un gesto religioso, una oportunidad de encuentro social y cultural, que refuerza los lazos entre los ceutíes que viven fuera de su tierra y mantienen vivas sus tradiciones en diferentes rincones del país.
Un año más, fieles a su cita
La Casa regional de Ceuta en Melilla considera esta una “cita obligada” en el calendario de eventos anuales de la institución. A través de su participación, reivindican la identidad ceutí en la diáspora, y el valor de las expresiones religiosas como vehículo de unión y cohesión.
La Virgen del Carmen, patrona del mar y protectora de marineros y navegantes, continúa siendo un símbolo de arraigo y esperanza para muchas familias ceutíes, especialmente para aquellas con vínculos con la tradición marinera.