Rachid Sbihi, secretario general provincial de la Delegación de la AUGC en Ceuta, ha expresado su profundo malestar por la continua aparición de cadáveres en las costas de la ciudad autónoma, un fenómeno que considera tristemente normalizado. Según Sbihi, la sociedad parece haber desviado su atención hacia otros temas mientras que el drama humanitario de los migrantes que pierden la vida en el mar ha quedado relegado al olvido.
"Nosotros desde la AUGC hemos denunciado en varias ocasiones la indiferencia que parece generar estas situaciones", ha señalado Sbihi. "Con la frecuencia con la que ocurren, parece que la sociedad en su conjunto ha normalizado la aparición de cadáveres en nuestras costas, muchos de ellos niños".
El secretario de la AUGC ha subrayado la tristeza que les produce como guardias civiles, pero también como ciudadanos, ser los primeros en acudir a la escena del hallazgo de los cuerpos flotantes en el mar. "Es desgarrador ver cómo se ha convertido en algo casi rutinario, como si fuera parte de la normalidad", ha añadido.
En lo que va de 2025, ya se han encontrado al menos dos cadáveres en las costas ceutíes, además aquellos que no se localizan. Sbihi apunta que las familias de las víctimas están desesperadas, buscando a sus seres queridos que desaparecen mientras intentan cruzar el mar en busca de un futuro mejor.
Por otro lado, el secretario general de la AUGC también ha denunciado la situación de los nadadores interceptados que intentan atravesar el estrecho nadando. "Las condiciones en las que se encuentran estas personas, y también los agentes de la Guardia Civil que los custodian, son inhumanas", ha afirmado. Las infraestructuras en la frontera, según Sbihi, son deficientes y no hay suficientes recursos humanos ni materiales para gestionar la situación.
"Es imposible que, en un lugar como Ceuta, con una frontera inteligente, no se tomen medidas urgentes para evitar que más vidas se pierdan", ha asegurado. Sbihi ha insistido en la necesidad de ampliar los espigones de las playas y dotar de infraestructuras a la zona, con el fin de crear un efecto disuasorio y evitar más tragedias.
Además, ha apelado a que este problema se ponga en la agenda política tanto a nivel nacional como internacional. "Este drama humanitario debe ser tratado con la seriedad que merece. No podemos seguir ignorándolo mientras más personas pierden la vida en el mar", ha concluido.