El legionario que fotografía la devoción: Rubén Campaña une vocación y pasión tras el objetivo

Rubén Campaña, caballero legionario de primera y fotógrafo del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión, es el autor de la imagen que ilustra este año la festividad de la Virgen del Carmen en Ceuta. Nos recibe en el acuartelamiento El Serrallo para hablar de su pasión por la fotografía y su especial vínculo con esta festividad

Caballero legionario de Primera, Rubén Campaña, fotógrafo del Tercio en El Serrallo / E. Arteaga
photo_camera Caballero legionario de Primera, Rubén Campaña, fotógrafo del Tercio en El Serrallo / E. Arteaga

Caballero legionario de primera y fotógrafo del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión, Rubén Campaña es el autor del cartel de la Virgen del Carmen en Ceuta. Esta es una entrevista íntima sobre la pasión por capturar el alma de lo sagrado y lo cotidiano

Rubén Campaña, caballero legionario de primera destinado en el acuartelamiento El Serrallo, no solo viste el uniforme con vocación. También carga a menudo con su cámara, con la que documenta instantes únicos de la vida en la Legión. Y no solo eso: su última fotografía ha trascendido el ámbito militar para convertirse en la imagen que ilustra este año los cultos de Nuestra Señora del Carmen en Ceuta, concretamente la procesión del centro.

 

 

Su interés por la fotografía surgió pronto, cuando apenas tenía 14 años y sostenía entre las manos una cámara de pilas. Lo que empezó como un entretenimiento ligado a su otra gran afición, la Semana Santa, fue tomando forma con los años. “Cuando tenía 24 mi mujer se quedó embarazada y decidí comprarme una cámara réflex para hacerle fotos. Poco a poco, me gustaba cada vez más y me rodeé de personas a las que también les encantaba hacer fotos. Fui aprendiendo de ellos y poco a poco avanzando”, explica.

Un estilo definido: cofradías, retratos y exposición

Desfile durante el Día de las Fuerzas Armadas 2025 / Rubén Campaña
Desfile del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión / Rubén Campaña

Aunque ha experimentado con distintos estilos fotográficos, Campaña reconoce que hay un tipo de imagen que lo atrapa especialmente: “Me apasiona la fotografía cofrade”, afirma. Pero no es la única: también le interesan técnicas más complejas como la larga exposición, aunque actualmente no dispone del tiempo necesario para dedicarle la atención que requiere. En cambio, sí reconoce estar cada vez más atraído por otro género: “Lo que me está gustando ahora mucho más es la fotografía de retrato”.

Esta inclinación por los rostros y las emociones se traslada también a su forma de mirar, de observar, de elegir el encuadre. En la vida civil, el retrato le permite jugar con los planos, el enfoque y el desenfoque, huyendo siempre del modo automático. En la fotografía religiosa, busca los detalles, los gestos y todo aquello que pueda provocar una reacción en quien observa.

El cartel del Carmen: una fotografía con historia

La elección de una de sus imágenes como cartel oficial de los cultos a la Virgen del Carmen ha supuesto un momento especial en su carrera. Campaña no oculta lo que ha significado para él. “Para mí ha sido un privilegio y un honor que mi fotografía haya sido seleccionada para el cartel de la Virgen del Carmen”, expresa con emoción.

artel de la Virgen del Carmen 2025, fotografía de Rubén Campaña / E. Arteaga
Cartel de la Virgen del Carmen 2025, fotografía de Rubén Campaña / E. Arteaga

Pero más allá del reconocimiento, hay un motivo íntimo que da aún más valor al encargo: “Es un orgullo enorme porque tiene un significado muy importante en mi casa: mi suegro ha sido pescador y su familia también. La Virgen del Carmen es su virgen”. Por eso, asegura con humildad: “Como digo, ha sido un honor”.

Una mirada que documenta la vida militar

Arriado de Bandera en la Plaza de África / Rubén Campaña
Arriado de Bandera en la Plaza de África / Rubén Campaña

En paralelo a su labor como legionario, Rubén Campaña ha conseguido que su pasión se integre de forma natural en su día a día. Desde hace un tiempo, es el fotógrafo del Tercio, lo que le permite capturar escenas de la vida castrense desde una perspectiva muy personal.

“La Legión la viví en casa. Mi padre siempre me habló de la Legión”, recuerda. Pero su vocación no se limitó al uniforme: la fotografía, afirma, siempre fue su otra gran pasión. Hoy ambas caminan de la mano. “Ahora mismo esta es un hobby y mi profesión es ser legionario, pero actualmente, tengo la suerte de poder combinar ambas y hobby y profesión se han unido”, cuenta. Esa simbiosis es la que le permite estar tras el objetivo en desfiles, actos institucionales o formaciones.

En su trabajo diario como fotógrafo militar busca, ante todo, transmitir. “Busco transmitir a través de la Legión lo que vive uno dentro, extrayendo planos únicos que nos caracterizan”, explica. Una mirada propia, sensible, que dota de alma a cada imagen.

Un camino de aprendizaje continuo

Rubén Campaña es consciente de que en el mundo de la fotografía nunca se deja de aprender. De hecho, uno de sus objetivos personales pasa por seguir formándose para perfeccionar su técnica. “Me gustaría seguir formándome, hay mucho que aprender y le estoy dando muchísimo uso en mi trabajo a la fotografía”, asegura.

Ejercicios con el BHELMA VI, Batallón de Helicópteros de Maniobra VI del Mando de Canarias del Ejército de Tierra / Rubén Campaña
Ejercicios con el BHELMA VI, Batallón de Helicópteros de Maniobra VI del Mando de Canarias del Ejército de Tierra / Rubén Campaña

Con humildad, reconoce que aún queda recorrido, pero mantiene firme su compromiso con esta pasión que le acompaña desde la adolescencia. “En este mundillo, es verdad, que siempre hay que formarse más. Como digo, es un recurso que exploto diariamente en mi trabajo y quiero seguir profundizando en el aprendizaje de la fotografía”.

Caballero legionario de Primera, Rubén Campaña, fotógrafo del Tercio en la entrada de El Serrallo / E. Arteaga
Caballero legionario de Primera, Rubén Campaña, fotógrafo del Tercio en la entrada de El Serrallo / E. Arteaga

Rubén Campaña no es solo el autor de una fotografía que ya forma parte del relato visual de las fiestas del Carmen en Ceuta. Es, ante todo, alguien que mira con intención. Que busca captar lo invisible. Que encuentra en cada disparo una forma de decir, de contar, de rendir homenaje. A la Virgen. A su familia. A su ciudad.