Ceuta se prepara para una nueva movilización por Palestina. Esta vez, serán los moteros quienes alzarán la voz —y el rugido de sus máquinas— para exigir el fin de la violencia en Gaza y los territorios ocupados. La cita: viernes 3 de octubre, 18:30h, en la explanada del Chorrillo.
Ceuta volverá a alzar la voz por Palestina. Esta vez, el eco no vendrá de pancartas ni de megáfonos, sino del rugido de los motores. El Motoclub Ceuta ADVT ha lanzado un llamamiento a los moteros de la ciudad para sumarse a una ruta por la paz, una movilización que busca visibilizar el sufrimiento civil en Gaza y exigir el cese inmediato de la violencia.
- 📅 Viernes 3 de octubre
- 📍 Explanada del Chorrillo
- 🕢 18:30 horas
“Herman@s de la carretera, queremos unir nuestras motos y nuestras voces en una ruta por la paz”, reza el comunicado del colectivo, que invita a llevar moto, bandera y sobre todo, “ganas de sumar por la paz y la justicia”. El gesto, simbólico pero potente, se suma a una cadena de movilizaciones que han tenido lugar en Ceuta desde que el conflicto se recrudeció en octubre de 2023, tras el ataque de Hamás y el posterior secuestro de civiles israelíes, desencadenó una ofensiva israelí sin precedentes.
Desde entonces, las cifras estremecen: decenas de miles de muertos, centenares de miles de desplazados, ciudades arrasadas y una población civil atrapada entre escombros y silencios. El gobierno israelí, con el respaldo explícito de Donald Trump, ha intensificado los bombardeos sobre los territorios palestinos, mientras la comunidad internacional se debate entre la condena y la inacción.
En Ceuta, la respuesta ciudadana ha sido constante. La Plataforma Ceuta con Palestina, la formación Ceuta Ya! y diversos colectivos han convocado concentraciones, vigilias y actos simbólicos para exigir un alto el fuego y denunciar la vulneración de derechos humanos. Esta ruta motera se suma a ese clamor, con un lenguaje propio: el de la carretera, la hermandad y la resistencia.
“Que rujan los motores por un futuro sin guerra”, proclaman. Y en ese rugido, Ceuta vuelve a demostrar que la solidaridad no entiende de fronteras, que la paz se construye también desde la periferia, y que cada gesto —por pequeño que parezca— puede ser un faro en medio de la oscuridad.
La cita es este viernes. La causa, universal. El mensaje, claro: Palestina no está sola. Y Ceuta, una vez más, lo gritará con fuerza.