Ceuta cuenta con un sólido tejido empresarial en el que destacan grandes mujeres emprendedoras, capaces de conjugar su vida profesional con la familiar. Una de ellas es Sabah Ahmed, quien ha dedicado su vida a los negocios, comprando productos en Turquía, Málaga o Ibi para vender en Ceuta y Marruecos cuando las condiciones lo permitían.
Su historia empresarial comenzó con una de aquellas tiendas de 'todo a cien' que proliferaron en los años 90. Desde la localidad alicantina de Ibi, trajo recipientes de plástico que, nada "más llegar a Ceuta", se vendían en Marruecos. Pero como en todo negocio, hubo que adaptarse a los cambios. Hoy nos recibe en su establecimiento, 'Sabah Home', en el polígono del Tarajal. Con elegancia y determinación, Sabah es el vivo retrato de una empresaria que ha sabido reinventarse.
Hace tres años, su trayectoria fue reconocida por el jurado del Premio María de Eza, que de manera unánime le concedió este prestigioso galardón que lleva el nombre de la primera gobernadora de Ceuta. Un reconocimiento a su compromiso como empresaria y activista social.
Más allá de lo que su actividad comercial ha supuesto para la economía familiar, Sabah tiene claro que el esfuerzo y la perseverancia son la clave del éxito. "Gracias a este negocio hemos salido adelante; a pesar de la crisis, seguimos luchando", afirma. Su carácter incansable la mantiene en constante búsqueda de nuevas oportunidades. "Supe aprovechar los buenos momentos de la frontera", reconoce, aunque ello le exigiera renunciar a muchas facetas de su vida personal. "Si había que abrir la nave un domingo, se hacía. Y si era de noche porque la frontera estaba en buen momento, allí estaba yo. Había que vender".
Para Ahmed, ser mujer nunca fue un obstáculo en su carrera empresarial. Con más de 40 años al frente de su propia empresa, asegura con una sonrisa: "Nací empoderada". Su compromiso social también ha sido un pilar fundamental en su trayectoria. En la vigésimo séptima edición del Premio María de Eza, su intensa labor humanitaria fue especialmente reconocida, destacando su papel durante la pandemia de la COVID-19 y los complicados sucesos de mayo de 2021, cuando se volcó en la atención de la emergencia.
A lo largo de los años, ha demostrado un firme compromiso con la justicia social, ofreciendo empleo y apoyo a mujeres víctimas de violencia de género. Como maestra en los negocios, ha sabido guiar a muchas de ellas en el camino del emprendimiento. Su consejo es claro y contundente: "Nunca hay que parar y hay que luchar, porque sin lucha no se consigue nada".