Ceuta sigue arrastrando una carencia que duele a muchas familias: no existe un lugar digno donde despedir a las mascotas cuando fallecen. Ni crematorio ni cementerio. Hoy, los cuerpos de los animales de compañía acaban en contenedores de desechos y son enviados a la península para una incineración colectiva. Un final que, para quienes consideran a sus animales parte de la familia, resulta difícil de asumir.
La asociación animalista Cuenta Conmigo Ceuta y el Movimiento Ciudadano para la Dignidad Animal han vuelto a poner el foco en esta realidad, aprovechando el debate reabierto sobre el estado del parque de Santa Catalina. El espacio, que recibió inversiones millonarias para convertirse en una zona verde y de ocio, permanece prácticamente vacío y sin uso.
Ante esta situación, las entidades proponen estudiar una alternativa: convertir Santa Catalina en el primer cementerio y crematorio de mascotas de la ciudad. Argumentan que se trata de un lugar alejado del núcleo urbano, con espacio suficiente y sin riesgos para la ciudadanía. Además, recuerdan que en la zona ya existe un crematorio para personas, lo que facilitaría la instalación de una infraestructura similar destinada a animales.
La idea no solo cubriría una necesidad que Ceuta arrastra desde hace años, sino que permitiría recuperar un espacio público que hoy está abandonado. “Las familias podrían despedirse de sus animales de forma tranquila y respetuosa”, defienden desde el movimiento ciudadano, que pide a la Administración que valore seriamente esta opción.
Mientras tanto, el debate sigue abierto y Santa Catalina continúa esperando un uso que devuelva vida a un parque que nunca llegó a ser lo que prometía.