La Parroquia de Santa María de África, en Ceuta, ha clausurado solemnemente el Año Diocesano de la Eucaristía con un emotivo acto central: la Misa de Clausura y la procesión del Santísimo Sacramento, encabezada por el vicario de Ceuta Francisco Jesús Fernández Alcedo, que congregaron a fieles y devotos este domingo en la emblemática Plaza de África. Este momento culminante marcó el cierre de un año dedicado a profundizar en la devoción eucarística y a propiciar el encuentro transformador con Jesús sacramentado.
El itinerario espiritual de la clausura estuvo precedido por una semana de intensa preparación, iluminada por la Palabra y la adoración. Las actividades iniciaron el lunes 18 de noviembre con una catequesis titulada "Les explicó las Escrituras" (Lc 24, 27), dirigida por el reverendo Javier Moreno Sanz, quien invitó a los fieles a descubrir a Cristo vivo en las Escrituras. El martes 19, el padre Jesús Francisco Molina Fernández guió la ponencia "Les partió el pan" (Lc 24, 30), centrada en la centralidad de la Eucaristía como fuente y culmen de la vida cristiana. Finalmente, el miércoles 20, el padre Antonio José Aguilar Verdugo cerró esta tríada de catequesis con una reflexión bajo el título "Se levantaron y volvieron a Jerusalén" (Lc 24, 30), exhortando a la comunidad a vivir la misión de testimoniar a Cristo Resucitado.
El jueves 21 de noviembre fue una jornada especial dedicada a la adoración eucarística. Los fieles se unieron en el rezo del Santo Rosario, las Vísperas solemnes y la celebración de la Santa Misa, elevando sus corazones en oración ante el Santísimo Sacramento.
El viernes 22, la actividad titulada "Diálogos con el Resucitado" invitó a la comunidad a una reflexión íntima y profunda, impulsando la renovación de su fe y el compromiso de vivir como auténticos testigos del Evangelio.
La clausura del Año Diocesano de la Eucaristía en Santa María de África no solo marcó un hito espiritual en la comunidad, sino que dejó una huella indeleble en el corazón de quienes participaron, fortaleciendo el compromiso de seguir alimentándose del Pan de Vida.
