Simulacro sísmico

Ceuta tiembla por un terremoto, pero está preparada: así fue el simulacro de rotura del Renegado

Sirenas, evacuaciones simuladas y coordinación institucional: Ceuta se pone a prueba ante un escenario de emergencia sísmica. ¿Estamos preparados?

Simulacro de rotura de la presa del Renegado
photo_camera Simulacro de rotura de la presa del Renegado

¿Está Ceuta en zona sísmica? La respuesta es sí. Aunque la velocidad de aproximación entre las placas tectónicas africana y euroasiática es lenta, la ciudad se encuentra en una zona de elevada intensidad sísmica. Desde 1970 se han registrado terremotos superiores a magnitud 5, y no se descarta que puedan alcanzarse entre 5 y 6 grados en la escala Richter. Por eso, cuando a la una de la tarde sonó una sirena que no se había escuchado antes, muchos se preguntaron: ¿ha pasado algo?

No, no era un desastre real. Era un simulacro. Pero uno tan realista que hizo que ciudadana se preguntase qué estaba pasando.

Un ejercicio sin precedentes

La Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegó en Ceuta uno de los ejercicios más ambiciosos de su historia reciente: la simulación de la rotura de la presa del embalse de El Renegado, provocada por un hipotético sismo. A las 13:00 horas, las alarmas comenzaron a sonar. El 112 alertó a los vecinos de la barriada del Postigo mediante llamadas automatizadas y mensajes a través de las aplicaciones Seneca y My112. La población fue testigo de cómo se activaban los protocolos de emergencia como si el agua estuviera a punto de arrasar la ciudad.

Coordinación total

En el terreno, la UME se encargaba de achicar, contener y reforzar infraestructuras críticas, especialmente en el entorno de la desalinizadora. La coordinación fue ejemplar: Protección Civil de la Ciudad Autónoma, Delegación del Gobierno, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Desalinizadora y el 112 trabajaron como un solo cuerpo.

Testimonios desde el frente

Gonzalo Sanz, coordinador de Protección Civil de la Delegación del Gobierno, explicó que este era uno de los 11 escenarios contemplados en las jornadas de simulacros. “Quizá uno de los más interesantes”, dijo, “porque se simuló que el sismo de ayer provocaba la rotura de la presa, activando el nivel 2 del sistema nacional y el nivel 3 interno de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir”.

¿Y si fuera real?

Gorka Pizarro, director de explotación de los embalses, detalló que el agua seguiría un cono de expansión hasta la desalinizadora, con estudios precisos sobre velocidad y calado. “Hace dos años implantamos el plan de emergencia con sirenas y comunicaciones robustas. Esta semana hemos vuelto a repartir trípticos informativos en la zona afectada”, añadió.

Prepararse salva vidas

La clave está en la preparación. Sanz recordó que la autoprotección ciudadana salva vidas, y que las instituciones tienen la obligación de difundir los mensajes de prevención. “La protección civil es una labor conjunta”, afirmó.

Implicación institucional

Alfonso Conejo, secretario general de Presidencia del Gobierno de Ceuta, destacó la coordinación entre todas las instituciones implicadas. “Queríamos que la ciudadanía fuera testigo de cómo se actúa ante una emergencia. Que asimile el lenguaje de la emergencia, que sepa cómo responder”, dijo.

Este simulacro no fue solo un ejercicio técnico. Fue un recordatorio de que, aunque Ceuta tiemble, también se fortalece. Porque estar preparados no es una opción: es una necesidad. En una situación de catástrofe, no habrá un militar, un bombero o un policía para salvar a cada ceutí. Por eso, la autoprotección no es un gesto: es una responsabilidad.