Sociedad

El Banco de Alimentos de Ceuta llega a cerca de 2.500 familias necesitadas

Ningún hogar sin un polvorón, un dulce y un buen plato de comida, en Navidad

El voluntario y presidente, Pedro Mariscal, nos cuenta dos de las muchas historias vinculadas al Banco de Alimentos que los hacen "sentirse útiles"

El Banco de Alimentos de la Ciudad Autónoma de Ceuta nunca descansa, trabaja todo el año, pero la Navidad y Reyes se considera una época muy especial. Llegan a 10.000 personas, a unas 2.500 familias aproximadamente.IMG_3140

La mercancía que manejan los voluntarios es tanta que las instalaciones que utilizan como almacén -en el puerto- han quedado pequeñas. Necesitan más superficie como reconoce el presidente de la Asociación, Pedro Mariscal, a Ceuta Actualidad.  

A día de hoy, cuentan con 14 voluntarios y varias entidades colaboradoras. Son las asociaciones de Cáritas, Mujeres Anónimas, Septem Solidaria, Luna Blanca, Hermanas Adoratrices, Cruz Blanca y Asociación de Vecinos de Benzú, entre otras.

Se encargan de las recogidas en colegios, tiendas, supermercados, donaciones… de la Gran Recogida de alimentos (la última en noviembre). Este año han superado las sesenta toneladas. Toda una satisfacción, según Mariscal.

Ceuta recibe la solidaridad de los ceutíes y también la de otros Bancos de alimentos de la Península. No olvida tampoco Mariscal el apoyo que reciben de los agentes de Aduanas y las empresas de transportes, también muy solidarios con la causa.

La emotiva historia del donativo

Nos relata Pedro Mariscal la historia de una chica joven que llegó al Banco de Alimentos con “una cría pequeña en su carrito”. Le dijo en la oficina “Yo no vengo a pedir para mí. Vengo a pedir para mi hija, que no tengo nada para darle”. Necesitaba leche de continuación que no podía pagar para la lactante “porque no tenía los 22 euros que vale”. Mariscal llamó al almacén y se le preparó comida a esta madre soltera, que había sido repudiada por los padres, y para la niña.

Pedro nos dice que aquí no acaba la historia porque “cuatro meses después se vuelve a presentar esta mujer en la misma situación, con su niña. Esta vez venía con un sobre cerrado y nos dijo que como les habíamos ayudado y había encontrado trabajo, quería dar un donativo para que otra persona que se encontrara en un mal momento (como fue el de ella), se le ayudara. Al mismo tiempo se ofreció a ser voluntaria del Banco de Alimentos, y aquí está ayudándonos”.  

La madre que enviudó

Otra historia que emociona a Pedro Mariscal es “la de una señora casada y con cuatro hijos que vino a pedir ayuda porque no tenía para comer y había ido a varias instituciones sin obtener el resultado que esperaba. Nosotros atendimos a esta mujer durante unos cuatro meses. Llegó un momento que dejó de venir por alimentos. Preguntamos y nos enteramos de que había enviudado. Su situación había cambiado económicamente. Vino con su padre y nos lo dijo. Son actitudes que agradecemos”.

Pedro Mariscal asegura que situaciones así “nos hace sentirnos útiles”. Recuerda que todos son voluntarios y que han pasado a una segunda actividad; son retirados, jubilados, prejubilados…”Esto es una satisfacción muy grande. Sentarte en el sofá por la noche y es una felicidad estar seguro que hay personas que comen hoy gracias al Banco de Alimentos”.IMG_3136

En la última recogida hemos intentando que hubiera productos navideños porque en esta época  “no queremos que en ninguna casa falte un polvorón, un dulce y un buen plato de comida consistente”.

En España hay 55 Bancos de alimentos y Ceuta se encuentra entre los cinco primeros por solidaridad de su pueblo, teniendo en cuenta capacidad y los habitantes/m2. Ceuta está por delante de Sevilla y Málaga, que son dos grandes capitales.  

 

 

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