Este viernes, 10 de enero de 2025, Ceuta ha recordado un capítulo oscuro de su historia. Hace exactamente 87 años, en plena Guerra Civil Española, siete policías locales que trabajaban como escoltas del alcalde Antonio López Sánchez-Prado, junto a Francisco Martos Hernández, un civil del gremio de dependientes municipales, fueron fusilados. Este acto de represión franquista marcó un hito trágico en la historia local, y como cada año, la Unión General de Trabajadores (UGT) ha rendido homenaje a su memoria.
A las 11 de la mañana, delegados sindicales, miembros de la Ejecutiva de UGT y ciudadanos se reunieron ante la estatua de Sánchez-Prado, donde una placa honra a las víctimas. Entre los asistentes destacó Alfonso González, hijo de Prudencio González, uno de los escoltas fusilados. En un acto cargado de emotividad, se colocaron flores en recuerdo de estos trabajadores que pagaron con su vida el simple hecho de cumplir con su deber.
Yolanda Aparicio, secretaria general en funciones de UGT, se dirigió a los medios de comunicación destacando la relevancia de este homenaje en un año también marcado por el cincuentenario de la muerte del general Francisco Franco. “En 2025 se cumplen 87 años desde que vilmente fueron fusiladas ocho personas, siete guardias municipales y un civil, todos ellos ugetistas que frecuentaban con asiduidad la Casa del Pueblo, sede de UGT y del PSOE. Fueron víctimas de un régimen fascista que se basó en la represión y la violencia”, declaró.
Aparicio también hizo un llamamiento a la reflexión sobre el legado de la dictadura franquista, recordando las cuatro décadas de opresión y miseria que siguieron al golpe de Estado. Subrayó que, pese a la represión, la clase trabajadora nunca dejó de luchar. “El papel de los sindicatos fue fundamental en la resistencia contra la dictadura. Gracias a esa lucha se mantuvieron vivos ideales como la justicia, la libertad y los derechos laborales”.
El homenaje también puso de manifiesto el papel crucial que Ceuta y Melilla jugaron durante la dictadura. Aparicio lamentó que estas ciudades quedaran fuera del programa oficial de conmemoración de los 50 años de la muerte de Franco. “Ceuta y Melilla en esa época, fueron de las que más sufrieron la represión porque en todo el norte de África es donde se comenzó esa andadura, entonces no pienso que debamos quedarnos fuera”, enfatizó.
Homenaje a líderes sindicales
Durante el acto también se recordó a figuras clave en la lucha por los derechos laborales y la Memoria Histórica, como Pepe Mata, y Juan Carlos Pérez, recientemente fallecido. Ambos dejaron un legado de compromiso inquebrantable con la clase trabajadora y sus derechos.
El homenaje cerró con un mensaje claro: recordar el sufrimiento causado por la dictadura es imprescindible para evitar que se repitan los errores del pasado. Aparicio concluyó con un llamamiento a continuar la lucha por la justicia y la libertad. “Viva la lucha de la clase trabajadora”, proclamó, subrayando la importancia de seguir trabajando por un futuro más justo y solidario.
Este homenaje anual no solo honra a las víctimas, sino que también mantiene viva la memoria histórica en Ceuta, recordando a las generaciones presentes y futuras la importancia de los derechos laborales y la democracia.