Vecinos del barrio de Otero, en su mayoría militares y familiares, lanzan una campaña de recogida de firmas para exigir medidas urgentes ante la inseguridad creciente en la zona. Denuncian consumo de drogas, vandalismo y falta de respuesta del INVIED.
En el corazón del barrio de Otero, más concretamente en la zona conocida como Villa Capona, los vecinos —en su mayoría personal militar y sus familias— han dicho basta. Tras meses soportando actos vandálicos, consumo de drogas y una creciente sensación de abandono, han iniciado una campaña de recogida de firmas para exigir medidas urgentes de seguridad.
La situación que describen es preocupante. En el pequeño patio comunitario donde juegan niñas y niños, se han convertido en rutina escenas de venta, compra y consumo de estupefacientes por parte de personas ajenas a la comunidad militar.
A esta problemática se suma una serie de ataques vandálicos contra vehículos particulares. En los últimos meses, ya son diez los coches afectados, con ruedas rajadas de madrugada, impidiendo a sus propietarios acudir a sus puestos de trabajo. "Hasta en algunos casos las 4 ruedas del vehículo rajadas con un cuchillo o similar", denuncia otro de los afectados.
INVIED, en el punto de mira
Además de la falta de seguridad, los vecinos señalan directamente al Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED), al que acusan de desentenderse de la situación. Entre las reclamaciones básicas está la reparación de las puertas de los portales, actualmente inservibles, lo que permite que personas sin hogar entren a dormir en los rellanos.
La campaña de recogida de firmas iniciada este lunes busca que se instalen cámaras de seguridad en el recinto, como medida disuasoria ante los actos vandálicos que se repiten semana tras semana. Los vecinos confían en que esta presión ciudadana sirva para que las autoridades militares, y en su caso las civiles, reaccionen y tomen cartas en el asunto.
Mientras tanto, en Villa Capona la indignación crece al ritmo de los pinchazos en las ruedas y los envoltorios tirados en el suelo del patio donde juegan los más pequeños.