La XII Marcha por la Dignidad ha llegado a su fin. Un año más, Ceuta ha vuelto a ser escenario de un acto de memoria y denuncia en recuerdo de las 14 personas que perdieron la vida el 6 de febrero de 2014 en la Playa del Tarajal. Cabe recordad que la jornada comenzó por la mañana en el IES Abyla con una mesa redonda en la que participaron activistas y expertos como Sani Ladan, Marran Junior y Patuca Fernández, quienes abordaron la situación de las personas migrantes y las vulneraciones de derechos humanos en las fronteras.
A las 15:30 horas, cerca de 300 personas iniciaron el recorrido desde la Plaza de los Reyes hasta la Playa del Tarajal, realizando paradas en la Plaza de la Constitución, Juan XXIII y la Playa de la Almadraba. A lo largo del trayecto, los manifestantes portaban pancartas con mensajes como "Tenemos derecho a tener derechos" y "Verdad, justicia y reparación", mientras coreaban consignas como "No más muertes" y "Dignidad y justicia en las fronteras".
El acto culminó en la Playa del Tarajal con la lectura de un manifiesto en varios idiomas, un minuto de silencio y el encendido de velas en honor a Yves, Samba, Daouda, Armand, Luc, Roger Chimie, Larios, Youssourf, Ousmane, Keita, Jeannot, Oumarou, Blaisse y otro compañero cuyo nombre se desconoce.
Un manifiesto que exige justicia y denuncia la impunidad
El manifiesto leído en la frontera recordó cómo, hace 11 años, la Guardia Civil disparó pelotas de goma y gases lacrimógenos contra las personas que intentaban cruzar a nado, provocando la tragedia. "A lo largo de estos años, no se ha hecho justicia, no se han depurado responsabilidades y no se ha reparado a las víctimas ni a sus familias", denunciaron los organizadores.
El texto también subrayó la situación actual en las fronteras y criticó el aumento de muertes y desapariciones debido a políticas migratorias que "legitiman la violencia y criminalizan a las personas migrantes". Según el informe de Caminando Fronteras, en lo que va de 2024, más de 10.000 personas han fallecido intentando llegar a España.
En el manifiesto se denunciaron la falta de vías seguras para migrar, la violencia institucional y el racismo en las políticas migratorias. También se exigió que el Estado asuma su responsabilidad en tragedias como la del Tarajal y la Masacre de Melilla, garantizando una acogida digna y la protección de los derechos de las personas migrantes.
"Migrar es un derecho. No más muertes en las fronteras", concluyó la declaración, reafirmando el compromiso de seguir exigiendo justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición. Un año más, Ceuta se convirtió en el altavoz de quienes claman por dignidad y justicia en las fronteras.
