Sucesos/Tribunales

La Fiscalía de Ceuta y la Audiencia Provincial dejan de ser competentes en el asunto

El caso de los whatsapp racistas pasa a la Fiscalía del Supremo al ser aforada la senadora de Vox

La senadora Yolanda Melero (C.A./ARCHIVO)
photo_camera La senadora Yolanda Melero (C.A./ARCHIVO)
La Fiscalía del Tribunal Supremo tendrá que decidir si recurre el archivo de la denuncia interpuesta por la presunta comisión de un delito de odio a través de una serie de mensajes de WhatsApp que se atribuyen a la dirección local de Vox. 

La Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta no es competente para resolver sobre el recurso presentado por Fiscalía y también por el partido MDyC en el caso de los whatsapp racistas.

El asunto se traslada a la Fiscalía del Tribunal Supremo que será quien valore si presenta el recurso de apelación ante este tribunal. El Ministerio Público en Ceuta ha dejado de ser competente para presentar el recurso y ahora emitirá el correspondiente informe tras la solicitud efectuada por Sala Segunda del TS. 

La implicación en el recurso de Yolanda Merelo (Vox), aforada por su condición de senadora, convierte ahora al Tribunal Supremo en el único órgano competente para resolver en caso de que la Fiscalía de este órgano judicial utilice este instrumento jurídico. 

La senadora, al igual que otros miembros de la dirección de Vox, forma parte del caso que se le atribuye a ella y a otros miembros de la dirección del partido en Ceuta.   

Antecedentes

La Fiscalía de Ceuta recurrió el pasado mes de febrero el auto del Juzgado de Instrucción número 5 por el que se archivaba la denuncia interpuesta por la presunta comisión de un delito de odio a través de una serie de mensajes de WhatsApp racistas e islamófobos atribuidos a la dirección local de Vox. MDyC también interpuso anteriormente el recurso contra la decisión del juez.

La Fiscalía coincidió con MDyC en censurar el hecho de que el archivo de la denuncia se había acordado sin practicar diligencia alguna.

El auto del juez subrayaba que los whatsapps no suponían una provocación a la comisión de actos delictivos, se encuadraban en un contexto político y fueron difundidos sin el consentimiento de sus autores.

Entre las expresiones cuyo contenido movió a la Fiscalía a presentar su denuncia figuraban: “Vamos a tragar moros por cojones”, “La Tercera Guerra Mundial tendrá que empezar algún día y será contra el islam”, “No es para nada extraño que al final haya que combatir militarmente” y otras denigratorias de los ritos de la religión musulmana y alusivas a la existencia de una presunta “islamización” de la ciudad.

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