La madrugada del 8 de noviembre no fue una más en Isla Mayor. En mitad de los arrozales, a oscuras y con la tensión disparada, cinco hombres armados hasta los dientes abrieron fuego contra agentes de la Policía Nacional. Tres policías resultaron heridos. Dos meses y medio después, la investigación ya ha puesto nombre y apodo a quienes apretaron el gatillo.
Se trata de dos jóvenes veinteañeros, conocidos como el Moreno y el Pajarito. El primero, nacido en Algeciras en 2004; el segundo, en Ceuta en 1997. Ambos han sido identificados como los presuntos autores de los disparos contra los agentes del Greco durante aquel violento asalto vinculado a un alijo de droga en la provincia de Sevilla.
El tiroteo
Aquella noche, los narcos detectaron la presencia policial y reaccionaron sin dudar. Uno de los vehículos se lanzó a toda velocidad contra los agentes y, a gritos, comenzaron a disparar con armas de guerra. Los policías tuvieron que huir y refugiarse entre los arrozales. El balance fue serio: un agente recibió dos impactos de arma larga; otro salvó la vida gracias al chaleco antibalas, aunque sufrió la rotura de dos costillas; un tercero resultó herido en un brazo.
Pese al ataque, la operación siguió adelante. La Policía Nacional intervino 4.500 kilos de hachís, cerca de 70 kilos de cocaína, varias armas de fuego y ocho todoterrenos robados utilizados para mover la mercancía. La organización intentó ocultar la droga en distintas naves, pero el despliegue policial permitió localizarla en menos de 24 horas.
De los arrozales a la Costa del Sol
Las pesquisas llevaron hasta la Costa del Sol. El Moreno y el Pajarito se escondían en Marbella y Mijas, sin trabajo conocido y moviéndose entre domicilios de seguridad. Uno de ellos vivía incluso como okupa en una urbanización marbellí. En los registros se hallaron dos armas cortas, un importante alijo de cocaína y material operativo como un visor nocturno, telefonía satelital y un dron.
Ambos están considerados delincuentes habituales que ofrecían sus servicios como tiradores a distintas organizaciones criminales, a cambio de dinero o de parte de la droga. Según los investigadores, cada “trabajo” podía alcanzar los 50.000 euros.
Diez detenidos y prisión para los cabecillas
La operación, bautizada como Vaper, se ha saldado con diez detenidos y 13 registros en distintos puntos de Sevilla y Málaga. Entre los arrestados hay una mujer y un varón de origen magrebí; el resto son españoles, la mayoría residentes en Sevilla. El mayor tiene 66 años.
El TSJA ha confirmado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de tres de los implicados, considerados parte del núcleo duro de la banda asentada en Isla Mayor y liderada por un individuo conocido como el Lechuga. Otros detenidos han quedado en libertad provisional con medidas cautelares.
Una investigación con apoyo internacional
La investigación arrancó en noviembre tras una petición de colaboración de las autoridades portuguesas, alertadas por la actividad de una red dedicada a introducir grandes cargamentos de droga mediante narcolanchas. El seguimiento de una de esas embarcaciones llevó a los agentes hasta la zona de la Señuela, muy cerca de Isla Mayor, donde se produjo el ataque.
Con los presuntos tiradores ya identificados y buena parte de la red desmantelada, la causa sigue abierta. Se investigan delitos contra la salud pública, tentativa de homicidio, atentado contra agente de la autoridad, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal. Uno de los encargados de custodiar la droga continúa fugado. El resto ya está en manos de la Justicia.