Una decena de coches abandonados convierten el parking de ‘Parques de Ceuta’ en un vertedero improvisado

En el aparcamiento del centro comercial Parques de Ceuta ya no son uno ni dos: una decena de coches abandonados permanecen inmóviles, convertidos en improvisados contenedores de basura y en un problema de seguridad para clientes y trabajadores

Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta
photo_camera Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta

En Ceuta ya no sorprende encontrarse con coches abandonados en plena calle. Lo preocupante es que esta práctica se extiende también a los aparcamientos de supermercados y centros comerciales. En el parking del centro comercial Parques de Ceuta, las escenas de vehículos inmóviles cubiertos de polvo se repiten con demasiada frecuencia.

Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta
Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta

Lo que al principio parecen coches de clientes que han acudido a comprar, con el paso de los días se convierten en pruebas evidentes de abandono. En algunos casos, incluso han acabado transformados en improvisados contenedores de basura por parte de otros usuarios del aparcamiento.

Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta
Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta

La situación no se limita a uno o dos vehículos: usuarios denuncian que ya son una decena los coches abandonados en este parking. “Se incumplen las leyes de medioambiente y residuos peligrosos, además de poner en riesgo la seguridad de quienes acuden al centro comercial y de sus trabajadores”, señala la queja de un afectado.

Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta
Coches abandonados en el parking de Parques de Ceuta

La retirada de estos vehículos no es sencilla ni inmediata. El procedimiento exige denuncia previa y traslado al depósito municipal, que en ocasiones se ha visto colapsado por el elevado número de coches abandonados en la ciudad autónoma. Una vez allí, el proceso continúa con la publicación de los datos en el Boletín Oficial del Estado. Si nadie reclama el vehículo, finalmente se convierte en chatarra.