Tres días después del accidente ferroviario de Adamuz, ya se conoce la primera comunicación que el maquinista del tren Iryo 6189 Málaga‑Madrid mantuvo con el centro de mando de Adif en Madrid. El audio, extraído de la caja negra del convoy y publicado por Cordópolis/eldiario.es, muestra cómo el conductor informó de un “enganchón” sin que, en ese momento, ni él ni el personal de control fueran conscientes del choque posterior con el Alvia Madrid‑Huelva.
El Iryo fue el primer tren en descarrilar en el tramo del municipio cordobés. En la grabación, el maquinista explica que el tren está “bloqueado” y que necesita “reconocer” la situación sobre el terreno. Minutos después, en una segunda llamada, confirma que se trata de un descarrilamiento, que invade la vía contigua y que hay un incendio en uno de los coches, además de heridos que requieren asistencia urgente.
A continuación, la conversación íntegra revelada por la caja negra:
Primera llamada
- 6189, aquí Atocha, dime
- Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz
- Ah, ya, ya te veo, ya te veo
- Venga, de acuerdo. Déjame un teléfono, anda
- Apunte, por favor xxxxxxxx
- Me dicen por aquí que bajes pantógrafos
- Más abajo no pueden estar
- O sea que ya los has bajado
- Sí, está todo bajadísimo
- Venga, de acuerdo
- De hecho, tengo el tren bloqueado… o sea ahora mismo
- O sea que no te puedes mover
- No… voy a necesitar reconocer
- Vas a necesitar reconocer, tú
- Sí
- Un segundito maquinista, no cuelgues. O te llamo yo ahora.
- Sí, tranquilo
- Venga
Segunda llamada
- 6189, aquí Atocha
- Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua
- Vale, venga, recibido, pues gracias por avisar
- Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor
- Sí, sí, sí… no hay ningún tren llegando
- Y tengo incendio también… necesito abandonar la cabina porque tengo que verificar, ¿vale? Tengo un coche incendiando
- Tengo su teléfono, perfecto, pues voy a comunicarlo por aquí. Ahora me pongo en contacto con usted.
- Y necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren
- Vale, vale, venga, recibido
- Tienen mi teléfono, ¿vale?
- Sí, sí, lo tengo
- Abandono la cabina, le informo, ¿vale?
- Vale, perfecto, hasta ahora
La transcripción refleja la confusión inicial y la rapidez con la que el maquinista intenta comunicar la gravedad de la situación. También muestra cómo, en cuestión de minutos, pasa de informar de un simple “enganchón” a confirmar un descarrilamiento con incendio y heridos a bordo.
Un documento clave para reconstruir qué ocurrió exactamente en los primeros instantes del accidente que ha sacudido al país.