La tarde del 11 de enero dejó bastante trabajo a los agentes de la Guardia Civil en la Estación Marítima. Lo que parecía un control rutinario acabó convirtiéndose en una sucesión de intervenciones que terminaron con tres personas detenidas y varios kilos de hachís fuera de circulación.
Todo empezó a las 18:15. En la zona de embarque hacia la península, los componentes de la 1ª Compañía Fiscal detectaron a un hombre que intentaba viajar con 20 pastillas de hachís. Peso total: 1.650 gramos. Apenas unos minutos después, en el mismo punto y a la misma hora, otro varón —hermano del primero— caía por lo mismo. En su caso, llevaba 15 pastillas, unos 1.550 gramos.
La tarde no había terminado. A las 21:20, durante un control de pre‑embarque, los agentes localizaron un turismo con matrícula nacional que escondía una cantidad muy distinta: 46,35 kilos de hachís ocultos en el interior del vehículo. La droga, según la valoración policial, rondaría los 87.446 euros en el mercado ilícito. El conductor, un hombre mayor de edad, también quedó detenido.
Los tres arrestados, junto con la droga y los efectos intervenidos, ya están a disposición judicial.
Una jornada intensa en el puerto que recuerda que, aunque los controles son habituales, a veces la rutina salta por los aires y deja historias como esta, donde la vigilancia evita que la mercancía cruce el Estrecho.