Drones, bomberos y Udyco: así avanza la investigación del posible narcotúnel

La investigación policial continúa en el Polígono del Tarajal tras la operación con 16 detenidos, mientras los agentes analizan el alcance de una infraestructura subterránea vinculada al tráfico de droga

 Naves del polígono comercial de El Tarajal./archivo

La investigación sigue abierta y el foco no se apaga. El hallazgo de un posible narcotúnel en Ceuta, en el marco de la última operación contra el tráfico de hachís, ha vuelto a situar a la ciudad en el epicentro de una de las rutas más sensibles del narcotráfico entre Marruecos y España.

Tras las detenciones practicadas en la jornada del viernes —16 en total en Ceuta, Andalucía y Galicia—, los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) continúan trabajando sobre el terreno para determinar el alcance real de la infraestructura subterránea localizada en el Polígono del Tarajal, una zona especialmente próxima a la frontera.

Las pesquisas se centran en dos naves industriales conectadas entre sí, donde se ha detectado un paso subterráneo que podría haber sido utilizado para el traslado de droga desde Marruecos. Por el momento, no se ha confirmado la longitud total del túnel ni si llega a conectar con el lado marroquí.

Trabajo en curso y medios desplegados

La operación sigue activa. Durante las últimas horas, los investigadores han reforzado las labores de inspección con el apoyo de Bomberos, necesarios para acceder con seguridad a determinadas zonas de la cavidad, y con el uso de drones que han sobrevolado tanto las naves como el perímetro cercano a la frontera.

El objetivo es claro: trazar el recorrido del túnel, conocer su profundidad y confirmar su funcionalidad dentro de las redes de tráfico de hachís.

Por ahora, las actuaciones se mantienen abiertas y bajo máxima discreción, sin que se haya cerrado aún el perímetro de la investigación.

Un patrón que se repite en Ceuta

Este nuevo hallazgo no es un hecho aislado. Más bien, encaja en un patrón que ya se ha dejado ver en los últimos años en Ceuta, donde las organizaciones criminales han recurrido a infraestructuras subterráneas para sortear los controles fronterizos.

El precedente más cercano se sitúa en la conocida Operación Hades, desarrollada en 2025, que permitió descubrir un túnel de unos 50 metros de longitud y 12 de profundidad en una nave del mismo entorno.

Aquella infraestructura, diseñada para el paso de personas cargadas con droga, evidenció un salto cualitativo en los métodos utilizados por las redes de narcotráfico. La investigación derivó en múltiples detenciones, incluidas las de dos agentes de la Guardia Civil y varios implicados vinculados a la red.