González Bolorino y Navarro del Rey se sentarán en el banquillo acusados de extorsión y 7 delitos más

La jueza le había dado el plazo de un día a la pareja que conforman el mediático Bolorino y la ex concejal para depositar una fianza de 100.000 euros para anticipar las posibles responsabilidades penales. Un auto asume la falsedad de las noticias que publicaron contra el presidente de la Cámara, Karim Bulaix, y atribuye la finalidad a doblegarle para obtener beneficio económico

 Manuel González Bolorino y María José Navarro./archivo Ceuta TV
photo_camera Manuel González Bolorino y María José Navarro./archivo Ceuta TV

Personas de relevancia social y ampliamente conocidos. Manuel González Bolorino (del vídeo comunitario a la Dirección Gerencia de la televisión pública pasando por la auténtica Teleceuta) y su cónyuge, María José Navarro del Rey (elegida concejal en tres legislaturas, primero en 1983 con el PSOE para desertar al PSPC un año después, llegó a tener responsabilidades de vivienda no exentas de polémica y en la segunda legislatura de Zapatero se desempeñó como responsable del Centro de Profesores y Recursos). Ambos tendrán que sentarse en el banquillo como acusados de 8 delitos, entre ellos la extorsión en grado de tentativa. En el banquillo los ha logrado sentar una querella encabezada por el actual presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix. Tanto él como su entorno familiar hartos ya en 2021 de soportar titulares que la propia instructora asume como falsos y que, según la investigación judicial, tendrían por objeto doblegarles para obtener un beneficio económico, interpusieron una querella entonces. Bulaix no tragó. Emprendió, con una denuncia a finales de 2021 una acción judicial para defenderse de esa supuesta extorsión que es en grado de tentativa, precisamente porque su respuesta fue la de acudir a la justicia y no doblegarse ante las peticiones de sus socios en la mercantil Ángulo de Ceuta SL, empresa que edita ceutatv.com y el azote en titulares en redes y otro medio más pseudo que digital a la vista de uno de los autos.

En el auto judicial en el que se decreta la apertura de juicio oral y que lleva fecha del 18 de febrero de este 2026, la instructora, les concedía a González Bolorino y Navarro del Rey “el plazo de un día” para que ambos presentaran “fianza en la cantidad de 100.000 euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias que en definitiva pudieran imponérsele (…) con el apercibimiento de que de no prestarse le embargarán bienes en cantidad suficiente para asegurar la suma señalada, acreditándose su insolvencia si de ellos careciera”.

La instrucción ha visto indicios suficientes de delito para enviarlos a juicio oral en los juzgados de Lo Penal de Ceuta y decretar semejante fianza por los supuestos delitos de calumnias e injurias, ambos en su modalidad de “delito continuado”; extorsión en grado de tentativa; cuatro delitos de amenazas; otros cuatro de coacciones; un delito de revelación de secretos y un delito también de descubrimiento y revelación de secretos regido por el artículo 197 del Código Penal.

Las penas previstas para alguno de esos delitos, como en el caso de la extorsión, van de uno a cinco años de prisión.

La supuesta campaña de acoso y derribo

Lo que ahora llegará a vista oral ha seguido el curso habitual de los procesos judiciales. En mayo de 2023 se dictó un auto de procedimiento abreviado tras la práctica de “cuantas diligencias se han considerado necesarias para el esclarecimiento de los hechos denunciados, de la naturaleza y las circunstancias de los mismos, de las personas intervinieres, así como del órgano judicial competente para su final enjuiciamiento en su caso”. Como así será. Y ya alumbraba los detalles de esa supuesta actividad delictiva.

La magistrada repasaba en ese auto de 2023 lo que se desprendía entonces “indiciariamente” de las actuaciones seguidas por Manuel González Bolorino y María José Navarro del Rey contra Karim Bulaix y su familia. Desde entonces hasta hoy, esos titulares, publicaciones en redes sociales y mensajes no han cesado y, según ha corroborado la parte denunciante, cada nueva ofensa se ha ido aportando como prueba al juzgado. La retahíla es larga. 

Titulares falsos

La magistrada repasa titulares lanzados desde abril de 2021 a través de Teleceuta y redes sociales. Hasta 5 entonces. En Teleceuta además, la empresa editora de este pseudodigital (a la vista del auto de la jueza) figura como socio de Manuel González, al menos en ese año 2023, Karim Mohamed Mohamed, más conocido como Karim Prim.  

Lo que deduce que hay indiciariamente la magistrada es que “Manuel González Bolorino y María José Navarro del Rey, previo concierto de voluntades, han urdido una estrategia basada en el chantaje y la intimidación constante a Karim Bulaix para obtener una contrapartida económica, consistente en su salida airosa de los procedimientos judiciales existentes entre los mismos, así como obtener la compra, en condiciones beneficiosas, de las participaciones que la Señora Navarro del Rey todavía posee en Ángulo de Ceuta. A tal efecto, han venido realizando determinadas actuaciones dirigidas a dicho fin”. Esos titulares, que estima falsos la instrucción judicial.

“El señor González Bolorino, en cosunto con la señora Navarro Rey, haciendo uso de la difusión y publicidad que le permite Teleceuta, se ha dedicado a publicar sistemáticamente noticias falsas sobre el denunciante y su familia, con el único fin de presionarles para que retiren las demandas y, asimismo, obtener una contrapartida económica, tanto en los procedimientos, como en una pretendida venta de sus participaciones en Ángulo de Ceuta”, recoge ese auto.

Carta de presión

Pero no sólo. A esa supuesta estrategia de presión y coacción mediante titulares falsos para menoscabar el buen nombre de sus socios le seguían otras acciones. Como el envío de una carta que firma el propio González Bolorino en nombre de su esposa dirigida a la madre de Karim Bulaix, entonces convaleciente, en la que “manifiesta tener pruebas de actuaciones supuestamente delictivas realizadas por su hijo y, en vez de denunciar dichos hechos, invita a los hermanos y madre del denunciante a valorar la información’ y a que ‘facilite la salida de mi representada del accionariado de Ángulo de Ceuta’, mediante la compra de sus participaciones, a las que ya había puesto precio de 70.000 euros en el requerimiento de fecha 25 de octubre”. La instrucción considera que la carta es en realidad una “amenaza” de “revelar una información falsa y para evitar esta difusión, los destinatarios deben acceder a facilitar la salida de su mujer de la mercantil”.

En aquel entonces, cuando más se redobló esa supuesta campaña de injurias y calumnias como herramienta para extorsionar y doblegar a Bulaix con el objetivo final de obtener un rédito económico, ambas partes mantenían ya varios litigios por deudas acumuladas por el matrimonio de González Bolorino y Navarro Rey fruto de la relación societaria de todas las partes en Ángulo de Ceuta y negocios anteriores.

Pasquines

No figura en los autos judiciales a los que ha tenido acceso este medio, pero sí en la hemeroteca, como entre las acciones desplegadas por González Bolorino en contra de Karim Bulaix se imprimieron y buzonearon pasquines de un croquis con una trama trama delictiva que al igual que el resto de titulares que la instrucción considera “falsos”, se habría inventado González Bolorino sobre el presidente de la Cámara de Comercio. En los mismos señalaba además a otros dos empresarios que forman parte del Consejo de la Cámara de Comercio: Antonio Barranco y José Díaz. A ambos, antes de repartir el pasquín les había ofrecido publicitarse en sus soportes. En aquel entonces la estrategia que resume una de las frases de cabecera de González Bolorino -“leña al mono hasta que hable inglés”- la definió así el propio Barranco:

“El único delito, que me pidió pasta y le he dicho que no ¿Si me siento extorsionado? Hombre claro. Yo paso de este tío, pero no es agradable. Él es de lo que ha vivido toda su puta vida, de la extorsión”.

Denuncias hacia más personas

Cuando difundió esos papeles, Karim Bulaix, concurría además a las elecciones para la presidencia de la Confederación de Empresarios, en compañía de su equipo habitual de Cámara, incluidos Barranco y Díaz.

Será difícil saber a ciencia cierta si otras acciones que ha venido desarrollando González Bolorino se enmarcaban también en esa supuesta estrategia que aprecia ahora la Justicia y que le sentará junto a su esposa en el banquillo. Nadie ha demostrado su culpabilidad al respecto hasta ahora. 

Pero ese “acoso” mediático con titulares “falsos” lo ha venido sufriendo también algún que otro miembro del Gobierno que ha tenido bajo su responsabilidad la gestión de la publicidad institucional. 

El primero fue hace ya una década, Emilio Carreira. Su pecado entonces fue cuidar del dinero público y dejar de invertir en publicidad institucional en formato televisivo en Ceuta TV, entonces propiedad al cien por cien de González Bolorino y María José Navarro, una vez la televisión no logró tener licencia de TDT y dejó de emitir. Aquella acción conllevó el cierre del medio que rescataron posteriormente desde las empresas de Bulaix para convertirlo en el potente diario digital que es hoy.

Y en los últimos tiempos y con un trasfondo similar ha sufrido el hostigamiento la actual consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, que llegó incluso a ser denunciada por el propio González Bolorino ante la Justicia (con archivo de la causa) y a la que ha dedicado también titulares de corte insidioso seguidos siempre de difusión a través de redes sociales y de mensajería.

Con el plazo ya cumplido para el depósito de esa fianza de 100.000 euros este medio no ha podido corroborar si los acusados han depositado la misma o se ha iniciado la fase de embargo de sus bienes. 

Pero de momento, el mono no ha aprendido inglés, y los leñadores tienen un día para depositar una fianza de 100.000 euros y tendrán que sentarse en el banquillo para defenderse de sus supuestas fechorías, que, eso sí, tendrán aún que ser demostradas, pero al menos una jueza considera que hay indicios suficientes de delito como para abriles juicio oral en la vía penal.