Ni uno, ni dos… ¡tres intentos de alijo en pocos días! La Guardia Civil de Ceuta ha tenido una semana movidita en la zona de embarque hacia Algeciras. En total, más de 48 kilos de resina de hachís han sido intervenidos en tres operativos distintos, protagonizados por un coche familiar, un menor conduciendo y, atención, un patinete eléctrico tuneado como mula.
El intento más voluminoso se registró el 14 de mayo. Un Mercedes Viano con matrícula marroquí fue marcado por uno de los perros del Grupo Cinológico, especializado en oler lo que no se ve. Al levantar el capó y hurgar en los dobles fondos de la carrocería, los agentes encontraron casi 38 kilos de hachís. El conductor, un hombre de 42 años con residencia legal en España, acabó esposado y con el viaje truncado antes de zarpar.
Pero la cosa no quedó ahí. Días antes, un menor ceutí fue pillado al volante de un Opel Astra —sí, un menor conduciendo— con intención de embarcar también hacia la península. Dentro del coche, y repartidos entre la guantera, la caja de cambios y hasta el filtro de aire, escondía 8,75 kilos de hachís. Una distribución poco discreta para un plan que acabó, como era de esperar, en los calabozos.
Y por si alguien pensaba que ya lo había visto todo, llegó el tercer caso: un patinete eléctrico con batería camuflada. Literalmente. En su interior, la Guardia Civil descubrió 1,8 kilos de hachís. El conductor, otro ceutí nacido en 2005, se topó con el olfato infalible del perro antidroga antes de poder avanzar ni un metro más.
Todos los detenidos —dos adultos y un menor— han sido puestos a disposición judicial acusados de delitos contra la salud pública. Los vehículos, incluido el patinete, han quedado intervenidos. Y la droga, como manda el protocolo, en manos del Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno.