Hay formas de pasar la noche y luego está la que eligieron dos menores en la calle Pinar en la barriada de Varela de Ceuta. La Policía Nacional frustró esta madrugada un intento de robo que, más que una escena del crimen, acabó pareciendo una mala comedia de persecuciones.
Todo empezó cuando la Sala CIMACC 091 recibió un aviso: dos chavales estaban 'trasteando' el baúl de una moto Yamaha NMax con pinta sospechosa. Al llegar los agentes, los jóvenes hicieron lo que manda el manual del delincuente nervioso: echaron a correr como si no hubiera un mañana.
Pero uno de ellos no corrió lo suficiente. Acabó siendo localizado en las inmediaciones del Grupo Solís mientras intentaba camuflarse debajo de un coche aparcado. Spoiler: no funcionó.
El otro menor logró esfumarse, pero poco le va a durar el anonimato. Otro patrulla ya los había visto antes mientras patrullaba la zona, así que la identificación está en marcha.
La historia, que pudo terminar con un robo, terminó con una detención, un intento fallido de esconderse y, probablemente, una buena charla con los padres.