La Delegación del Gobierno ha vuelto a quedar sin voz este jueves. Se ha guardado un minuto de silencio por María Dolores, una mujer de 86 asesinada, presuntamente, por su pareja en Asturias. Con ella, ya son 22 las mujeres asesinadas en lo que llevamos de 2025.
Presidida por la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, esta cita ha servido como acto de duelo, pero también como altavoz de una exigencia que no cesa: que la sociedad reaccione, que no mire hacia otro lado, que no normalice el terror que sufren tantas mujeres, cada día, en su entorno más íntimo.
Durante el acto se ha leído la declaración institucional del Ministerio de Igualdad, que ha querido subrayar que “la violencia de género no tiene edad”. María Dolores tenía 86 años. “La violencia puede afectar a cualquier mujer, en cualquier momento de su vida”, recoge el texto, recordando también que 12 menores han quedado huérfanos por este tipo de crímenes hasta este día, 3 de julio de 2025.
El mensaje ha sido directo: “El silencio también mata”. Una frase que apunta no solo al agresor, sino a la responsabilidad colectiva. La violencia machista, recalca la declaración “es una violencia estructural, basada en la desigualdad y en la discriminación por razón de género”, y atenta contra “los pilares mismos de nuestra democracia”.
Desde el gobierno de España se ha reiterado el compromiso de no dar “ni un paso atrás” ante los discursos negacionistas y se ha recordado la existencia de recursos como el 016, el 112 o la app AlertCops. “No hace falta ser víctima para actuar”, se lee en el manifiesto, “si sospechas, si intuyes…da el paso”, concluye la declaración.