La rápida actuación de los vecinos de la calle Linares ha sido clave para evitar un incidente mayor, tras alertar a las autoridades sobre una farola que presentaba un evidente peligro de desprendimiento. La Policía Local y los bomberos han acudido de inmediato para asegurar la zona y coordinar la retirada del elemento.
La farola, que se encontraba completamente al revés, representaba un riesgo evidente para los transeúntes. Según testigos, su inestable posición hacía temer una caída inminente. Ante la gravedad de la situación, la Policía Local ha cortado la calle como medida de precaución mientras los bomberos han evaluado el estado de la estructura.
Tras las primeras inspecciones, se dio ha dado aviso a la empresa de alumbrado público CAPA, cuyos operarios procedieron a desmantelar la farola para eliminar cualquier peligro. La intervención conjunta de vecinos, autoridades y técnicos ha evitado que este incidente derivase en un accidente.