La Delegada del Gobierno, Cristina Pérez, ha recibido este miércoles a dos agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada de Extranjería y Fronteras por su rápida intervención que permitió salvar la vida de un bebé de diez meses en el paso fronterizo. Se trata de David Fernández y Paloma Ruiz-Berdejo.
Pérez ha agradecido el compromiso diario de la Policía Nacional y ha felicitado a los dos efectivos por su rapidez y eficacia, “determinantes para que el pequeño pudiera sobrevivir”. “Es un orgullo contar con profesionales que trabajan con discreción y entrega, y que reaccionan con determinación en momentos críticos”, ha subrayado la Delegada del Gobierno.
Una carrera contra el tiempo
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, alrededor de las 15.30 horas, cuando varios viandantes alertaron de la situación de un padre que sostenía a su hijo inconsciente. El menor no presentaba signos de respiración.
Los dos agentes no dudaron: mientras uno avisaba a los servicios de emergencia, el otro iniciaba maniobras de reanimación en pleno paso fronterizo de El Tarajal. Al constatar la gravedad, decidieron trasladar de inmediato al niño y a su padre en el vehículo policial hasta el Hospital Universitario de Ceuta.
En Urgencias, el equipo médico logró estabilizar al pequeño y devolverle la respiración. El final feliz fue posible gracias a la rapidez, la coordinación y el instinto de dos policías que, en minutos, se convirtieron en el hilo que separa la vida de la tragedia.
En una frontera acostumbrada a escenas de tensión, esta vez lo que quedó grabado fue un gesto de humanidad.
