El cable LINCE de fibra óptica, víctima recurrente del ancla y el arrastre

Una infraestructura crítica y vulnerable: Ceuta acumula interrupciones de servicio por daños en el cableado submarino de fibra óptica. Las causas se repiten: anclas, temporales y pesca de arrastre
Buque de Cable Layer Ile D'Ouessant (C.A.)
photo_camera Buque de Cable Layer Ile D'Ouessant (C.A.)

Las interrupciones en la conexión de fibra óptica que sufre Ceuta desde hace más de una década tienen un denominador común: daños en el cableado submarino, principalmente causados por fondeos indebidos de buques en zonas no autorizadas.

El primer incidente registrado se remonta a diciembre de 2009, apenas dos años después de que Telefónica completara el tendido del cable LINCE, que enlaza La Línea de la Concepción con Ceuta. Un buque de bandera turca fracturó el cable al levantar el ancla en un área prohibida cerca del Campo de Gibraltar, provocando una importante interrupción de las comunicaciones en la ciudad. Las autoridades marítimas abrieron entonces una investigación y anunciaron sanciones.

La historia se repitió en mayo de 2017, con otra rotura del cable atribuida también al fondeo inadecuado de un buque, aunque en esta ocasión no trascendieron detalles técnicos. En febrero de 2024, Ceuta volvió a quedar parcialmente incomunicada tras una nueva avería en la red de Telefónica. En esta ocasión, los indicios apuntaron a la pesca de arrastre ilegal como posible origen del daño.

La última incidencia conocida se produjo la pasada semana, cuando un carguero se llevó por delante el LINCE con su ancla, lo que ha afectado a los abonados de Movistar. No ha sido un caso aislado: desde su entrada en servicio en 2007, el cable ha sufrido al menos seis roturas graves, tres de ellas en zonas donde en su momento no existía ninguna restricción al fondeo.

Zona de exclusión para proteger el cable

Averías LINCE
Averías LINCE

Los primeros daños llevaron a Capitanía Marítima de Ceuta a establecer, en septiembre de 2010, una zona de exclusión al fondeo en la Bahía Norte. El objetivo: proteger el trazado del cable en su tramo más vulnerable. La prohibición abarca el espacio comprendido entre el morro del dique de Levante del puerto y la Punta de Santa Catalina, delimitado por coordenadas geográficas específicas.

Esta medida se ampara en la Ley de Puertos del Estado y la Marina Mercante, así como en el Real Decreto que regula las competencias de las Capitanías Marítimas. No afecta a la pesca tradicional ni a otras actividades que no impliquen el uso de anclas.

Instrucciones para reforzar la seguridad

Además de la prohibición de fondeo, la Capitanía ha reforzado la seguridad marítima con instrucciones operativas dirigidas a las embarcaciones. La Instrucción 1/2013 regula el tráfico en condiciones de baja visibilidad y prioriza la maniobra de los buques de pasaje. La 2/2013 establece límites de velocidad para las embarcaciones de alta velocidad en las inmediaciones del puerto, con el fin de reducir el oleaje que afecta a gabarras y operaciones logísticas.

La Instrucción 1/2014 se activó tras el temporal de enero de ese año, cuando el cable LINCE volvió a fracturarse por el garreo de buques fondeados. Un informe técnico alertó entonces de que la escasa capacidad de maniobra con viento y corriente fuerte puede derivar en embarrancamientos en apenas minutos.

Con estas medidas, la Capitanía busca proteger una infraestructura crítica para Ceuta, que, aunque ya no es la única conexión de fibra con la Península, sigue siendo clave para garantizar la conectividad de la ciudad.