La Unidad de Proximidad y Atención Ciudadana (UPAC) de la Policía Local no se toca. Así lo ha dejado claro el portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, al rechazar de plano la propuesta del sindicato CSIF, que reclama la disolución de la unidad como vía para paliar la supuesta falta de efectivos en el cuerpo.
"El número de agentes asciende a 300, la cifra más alta en la historia de la Policía Local", ha subrayado Ramírez. Lejos de admitir un déficit de personal, el portavoz ha defendido que las últimas quince incorporaciones refuerzan una estructura "suficientemente dimensionada" para mantener los servicios actuales.
Creada en 2017, la UPAC se ha convertido en blanco habitual de las críticas de CSIF, que cuestiona su operatividad y exige la reubicación de sus integrantes en las unidades de Seguridad Ciudadana y Tráfico. "No ha cumplido con los objetivos para los que fue concebida", sostienen desde el sindicato.
Ramírez, sin embargo, cierra filas con el modelo vigente. "No hay previsto ningún cambio en la estructura del cuerpo", ha insistido, al tiempo que ha reivindicado las inversiones ejecutadas en la Policía Local: renovación de flota, mejora de equipamientos y reforma integral de las instalaciones.
El desencuentro con los sindicatos ha vuelto a aflorar tras la controvertida orden de vacaciones para 2025, emitida por la Jefatura y posteriormente suspendida ante la falta de consenso con los representantes de los trabajadores. En este contexto, Ramírez ha criticado la protesta simbólica protagonizada por una treintena de agentes durante el pleno del 27 de febrero. “No entendimos muy bien cuál fue el motivo de la manifestación, o lo que quiera que fuese”, ha dicho.

