Carnaval juvenil en Ceuta

Jóvenes, purpurina y ganas: así se cocina el Carnaval en la Casa de la Juventud

Antifaces “Mi Ceuta”, tipos carnavaleros, coplillas y un jurado joven marcan el arranque del Carnaval más creativo que se está gestando entre las paredes de la Casa de la Juventud

Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.
photo_camera Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.

La tarde volvía a ser gris, pero dentro de la Casa de la Juventud el ambiente era justo lo contrario: color, ruido y ese punto de caos simpático que solo aparece cuando juntas a un grupo de chavales con tiempo libre y material creativo. Allí arrancó Preparando nuestro Carnaval, la propuesta que la Casa de la Juventud y la Biblioteca Pública Adolfo Suárez han montado para que los jóvenes de 14 a 30 años entren en modo carnaval antes de que llegue el 2026. Entre participantes y monitores, Accem, del proyecto Redes que trabajan en colaboración con Cardjin, asociación que se ocupa de los jóvenes extranjeros.

Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.
Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.

Nada de traer cartulinas de casa ni disfraces improvisados a última hora. Aquí la consigna era otra: llegar con ganas y dejar que la imaginación hiciera el resto. “Solo hace falta creatividad”, señaló Eva Rodríguez, técnico dela Casa de Juventud, como si fuera tan fácil. Pero lo cierto es que los grupos —cuatro por equipo— se lo tomaron en serio.

Antifaces con acento ceutí

El primer reto parecía sencillo: decorar un antifaz bajo el lema Mi Ceuta. Y ahí empezó el desfile de ideas. Desde quienes apuestan por los clásicos —mar, murallas, monte— hasta quienes tiran por lo simbólico o lo sentimental. Todo valía mientras la ciudad estuviera presente de algún modo. La organización puso el material; ellos pusieron el ingenio.

Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.
Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.

Después tocaba completar el “tipo carnavalero”, ese disfraz que debía encajar con el antifaz. Entre telas, plumas y pegamento, los grupos daban forma a personajes. Pero un carnaval sin coplas es como un disfraz sin purpurina. Por eso el taller Esas letrillas. Temática ceutí, acorde al tipo para tirar de humor, crítica o nostalgia. 

El jurado más joven

La presentación final ante el jurado —formado por jóvenes vinculados a la Casa de la Juventud, de entre 25 y 30 años— fue casi un mini concurso carnavalero. Cada grupo defendió su antifaz, su disfraz y su coplilla, explicando por qué habían elegido esos elementos. Nada de solemnidad: más bien un ambiente distendido, con risas y complicidad.

Premios y buen sabor de boca

Los premios estaban claros: vales de compra, diplomas, bolsas de regalo y trofeos para los tres primeros puestos, además de una mención especial. Pero más allá de los euros, lo que quedó fue la sensación de que, cuando se les da espacio, los jóvenes responden. “Siempre lo hacen”, insiste Eva Rodríguez, satisfecha con la participación pese al mal tiempo de los días previos.

Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.
Taller de antifaces de carnaval de la Casa de la Juventud / S.I.

Con esta actividad, la Casa de la Juventud y la Biblioteca Pública vuelven a apostar por un carnaval que no solo se vive en la calle, sino también en los talleres, en las ideas compartidas y en esa mezcla de creatividad y convivencia que, al final, es lo que mantiene viva la fiesta.