La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales reunió este jueves, día 12, a partir de las 18.00 horas en el local Esbay de la Almadraba, a unas 250 personas para celebrar la Shabana, un evento tradicional organizado en los días previos al inicio del Ramadán.
El encuentro, concebido como un acto de convivencia y encuentro comunitario, se enmarca en el compromiso de la Consejería con la promoción de los valores que definen a Ceuta: el respeto, la diversidad, el diálogo intercultural y la convivencia entre culturas y creencias.
La Shabana es una tradición previa al mes sagrado del islam que invita a la reflexión, al reencuentro y al fortalecimiento de los lazos comunitarios. A través de este espacio se busca generar un ambiente de serenidad, gratitud y cercanía, donde compartir tiempo, palabras y presencia desde el respeto mutuo.
El acto contó con la participación de autoridades y representantes institucionales, miembros de la Asamblea, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como una amplia representación de la sociedad ceutí a través de su tejido asociativo, religioso y cultural. La cita volvió a consolidarse como un espacio de unión en torno a valores comunes, reforzando el papel de Ceuta como ejemplo de convivencia real, donde distintas tradiciones culturales y religiosas conviven desde el reconocimiento, el respeto y el afecto mutuo.
Durante su intervención, la consejera de Sanidad, Nabila Benzina, dio la bienvenida a los asistentes y agradeció su presencia. La titular del área comenzó disculpándose por las molestias ocasionadas por problemas derivados del temporal: “Ojalá pudiéramos arreglarlo, pero el temporal nos ha recordado el agua y lo tenemos aquí presente. Si hay alguna molestia, lo sentimos mucho”.
Benzina explicó el significado de esta tradición, señalando que Sha’aban es el mes que precede al Ramadán y que la “sha’abala”, por costumbre, era una celebración protagonizada por las mujeres, especialmente las abuelas, quienes entonaban cánticos sobre la vida del profeta como forma de dar la bienvenida al mes sagrado. “Es un acto cultural, no religioso”, subrayó.
La consejera destacó además el carácter propio de esta edición, definida como una “Shabana ceutí”, adaptada a la realidad plural de la ciudad. “Las tradiciones las hacemos nosotros. Por lo tanto, es una shabana diversa, donde estamos todos compartiendo. Hay mayores, pequeños y jóvenes, y sobre todo se trata de compartir, de conocernos y de pasar un buen rato”, afirmó.
El evento, organizado “con el corazón”, según sus palabras, tuvo como objetivo crear un espacio de encuentro y celebrar la inminente llegada del mes sagrado. La consejera concluyó deseando un “feliz Ramadán a toda la comunidad musulmana de Ceuta”, en una jornada marcada por el ambiente de cercanía y fraternidad.
