Joaquim Bosch: "la democracia no es solo votar cada cuatro años"

El magistrado y autor de 'Jaque a la democracia' presenta su libro en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez y advierte sobre el auge de movimientos autoritarios, la instrumentalización de la migración y el debilitamiento institucional
Joaquim Bosch
photo_camera Joaquim Bosch

La Biblioteca Pública Adolfo Suárez ha acogido este jueves la presentación del libro Jaque a la democracia, del magistrado y jurista Joaquim Bosch. El encuentro, enmarcado en un espacio de reflexión sobre los desafíos actuales del sistema democrático, giró en torno al contenido de su última obra, en la que analiza las amenazas que enfrenta la democracia en el contexto contemporáneo. 

 

 

Bosch explicó que la principal motivación para escribir este ensayo fue observar cómo la revolución digital y la irrupción de Internet están propiciando "retrocesos en los sistemas democráticos a nivel global, también en España". Estas transformaciones, apuntó, vienen acompañadas de un incremento de discursos xenófobos, racistas y contrarios a la igualdad de género, promovidos por movimientos de corte autoritario que socavan los fundamentos democráticos.

Jaque a la democracia de Joaquim Bosch
Jaque a la democracia de Joaquim Bosch

Uno de los ejemplos más ilustrativos de esta tendencia, señaló, es el presidente estadounidense Donald Trump. Su negativa a aceptar el resultado electoral y su apoyo al asalto del Capitolio revelaron, a su juicio, los "riesgos" que entrañan estos liderazgos. Bosch advirtió que Trump cuenta ahora con un mayor respaldo dentro de su partido, lo que podría reforzar movimientos similares en Europa y también en España.

En su intervención, el magistrado subrayó la importancia de contar con instituciones sólidas que ejerzan funciones de contrapeso. “La democracia no consiste únicamente en votar cada cuatro años", subrayó el también autor de 'La Patria en la cartera'. Asimismo, manifestó que, "si quien gana puede gobernar sin límites, sin tribunales independientes ni controles efectivos, se corre el riesgo de instalar un régimen autoritario bajo apariencia democrática”, citando el caso de Hungría como un ejemplo paradigmático.

En este sentido, destacó que la educación y el diálogo, aunque no son contrapesos institucionales como tal, cumplen un papel esencial como mecanismos sociales que fortalecen la convivencia democrática. Considera fundamental que los sistemas educativos promuevan la "participación cívica" y el respeto al adversario político, frente a la creciente polarización que transforma al discrepante en enemigo.

Asistentes a la presentación de Jaque a la democracia, de Joaquim Bosch
Asistentes a la presentación de Jaque a la democracia, de Joaquim Bosch

En relación con la ciudad de Ceuta, Bosch advirtió sobre el uso político de la inmigración, especialmente en contextos de presión migratoria como el que vive el enclave fronterizo. Denunció que ciertos discursos, basados en emociones y no en datos, fomentan el rechazo hacia personas migrantes por motivos de origen, religión o color de piel. “Relacionar inmigración con delincuencia es una barbaridad. El 98% de las personas extranjeras en España no comete delitos, y las cifras son muy similares a las de la población española en condiciones sociales equivalentes”, sostuvo.

Sobre la Ley de Extranjería

Al hilo del debate abierto en el Congreso sobre el reparto de menores migrantes entre comunidades autónomas, Bosch defendió que este tipo de medidas deberían mantenerse como asuntos de Estado y no ser utilizadas como arma política. Alertó de que el sistema democrático se debilita cuando se generan fracturas sociales con fines partidistas y subrayó la imposibilidad —y el error— de pretender expulsar a los más de seis millones de extranjeros que residen legalmente en el país.

“La solución no está en la exclusión, sino en regular, integrar y alcanzar pactos duraderos”, afirmó. A su juicio, mantener a personas en situación de clandestinidad alimenta el odio y la discriminación, mientras que la integración fortalece el tejido democrático y social. Por ello, insistió en que estos desafíos deben abordarse desde el respeto a los derechos humanos y con responsabilidad institucional.