El Ramadán como camino espiritual y social, eje de la conferencia de la Dra. Asiya Oulad

La ponente destacó la dimensión espiritual, social y de autocontrol que representa este mes sagrado para los musulmanes
Dra. Asiya Oulad Salama, conferencia 'Valores del Ramadán'
photo_camera Dra. Asiya Oulad Salama, conferencia 'Valores del Ramadán' / E. Arteaga

La doctora Asiya Oulad Salama, miembro del Consejo Científico de la Prefectura de M'diq Fnideq, impartió el pasado sábado a las 17:30 horas una conferencia sobre los valores del Ramadán en el salón de actos de la Real Federación de Fútbol de Ceuta. Durante su intervención, explicó las múltiples dimensiones de este mes sagrado, que va más allá del ayuno y se convierte en un periodo de reflexión, empatía y autocontrol.

El Ramadán es mucho más que un ayuno

En su encuentro con los medios antes de la conferencia, la doctora Oulad Salama subrayó que el ayuno no es solo una práctica religiosa, sino que tiene un impacto positivo en la salud física y mental. Explicó que, durante este mes, el organismo actúa como un depurador natural, eliminando impurezas y fortaleciendo la resistencia psicológica de quienes lo practican.

Además, destacó la importancia del Ramadán como un ejercicio de solidaridad y empatía, que permite a las personas ponerse en el lugar de quienes viven en situaciones de necesidad. Por ello, Oulad señaló Es una oportunidad para sentir la cercanía del más débil, para reflexionar sobre lo que otros padecen y para desarrollar la paciencia y la fortaleza interior"

Valores de convivencia y disciplina personal

La doctora recordó que el Ramadán también enseña valores fundamentales para la convivencia, como la tolerancia, el respeto y el buen comportamiento. En este sentido, explicó que el mes sagrado promueve la moderación en las palabras y las acciones, evitando críticas innecesarias o expresiones de ira.

Asimismo, insistió en que la práctica del Ramadán requiere esfuerzo, ya que no solo implica abstenerse de comida y bebida, sino también de otras necesidades y deseos, como una forma de autocontrol y crecimiento personal.

Un mes de reflexión y conexión espiritual

Por último, la doctora Oulad Salama enfatizó que este mes es un momento de interrelación social, en el que las familias y comunidades refuerzan sus lazos. También recordó que el Islam se basa en cinco pilares fundamentales, entre ellos el ayuno, la oración y la caridad, y que el Ramadán es una oportunidad anual para fortalecer estos principios.

Su ponencia dejó claro que el Ramadán no solo es una práctica religiosa, sino una escuela de vida que invita a la introspección y la mejora personal.