Ceuta vivió este sábado, 4 de enero, un día lleno de emoción, ilusión y magia con la llegada de los Reyes Magos. Como cada año, Melchor, Gaspar y Baltasar arribaron a la ciudad, pero en esta ocasión lo hicieron de manera muy especial, desde lo alto del Monte Hacho.
El cortejo real llegó puntualmente a las 11:45 horas, y fueron recibidos por la consejera de Cultura, Pilar Orozco, y el asesor de Festejos, Eduardo Ayala. La comitiva real, integrada por los tres Reyes y su séquito, se presentó en lo alto del monte en medio de una jornada soleada que iluminaba la ocasión. En un ambiente festivo, marcado por la expectación de pequeños y grandes, los Reyes Magos participaron en el tradicional cañonazo a las 12:00 horas, un momento simbólico que marca el inicio de la celebración y que hizo resonar la magia por toda la ciudad.
Tras el acto en el Monte Hacho, la comitiva se dirigió al Santuario de África, donde una multitud de niños, con los ojos brillantes de emoción, esperaban ansiosos la llegada de sus majestades. Allí, los Reyes compartieron abrazos, sonrisas y promesas de regalos, creando recuerdos imborrables para los más pequeños, que pudieron entregar sus cartas cargadas de ilusiones.
El aire de esperanza y alegría se respiraba por toda Ceuta, donde la llegada de los Reyes Magos se convirtió, un año más, en un símbolo de la magia y la tradición que une a la ciudad en estos días tan especiales.
A pesar de que Sus Majestades se hayan adelantado un día por las condiciones climatológicas, este 4 de enero quedará marcado como un día de alegría colectiva, de generosidad y de cariño, con los Reyes Magos como los grandes protagonistas de una celebración que llena de esperanza a la ciudad, recordando a todos que la magia siempre tiene un lugar en Ceuta.
