Carnaval de Ceuta 2026

Las Tirititrán mezclan denuncia y ternura en una actuación muy ceutí

La comparsa de ‘Las Tirititrán’ queman gomas con un tipo motero, dardos al Ejecutivo por la falta de locales de ensayo y un emotivo canto al teatro y al carnaval

Comparsa 'Las Tirititrán'
photo_camera Comparsa 'Las Tirititrán'

Última comparsa de la noche y la penúltima agrupación en pisar las tablas del Revellín en la final del COAC de Ceuta. Tocaba el grupo de Óscar Olmo y Elo Barbancho, que este año se presenta como ‘Las Tirititrán’, aunque en el patio de butacas muchos las siguen llamando, con cariño, la comparsa de las niñas. Y vaya si venían con ganas.

Aparecieron sobre el escenario con un tipo motero: cuero, actitud y un recorrido por la ciudad en la presentación que fue casi como subirse con ellas a la moto para dar una vuelta por el carnaval de Ceuta.

El primer pasodoble llegó con mensaje directo al acelerador. Las comparsistas denunciaron lo complicado que resulta encontrar un local de ensayo en la ciudad. “Locales cerrados por todos lados y el Ejecutivo mirando para otro sitio”, venían a decir. Una letra que arrancó asentimientos entre el público, que sabe bien de qué hablan.

En la segunda, cambiaron el tono para hablar de algo más íntimo: ese 14 de febrero que muchas veces les pilla entre afinaciones y pruebas de sonido. Le pedían a sus familias un poquito de comprensión, recordando que para decir te quiero no hace falta un día marcado en rojo en el calendario.

La tanda de cuplés vino más ligera. El primero, para la Lotería de Navidad, que este año dejó un pellizquito en la ciudad. El segundo, una historia surrealista de ruta y lámpara mágica que arrancó risas y algún que otro “¡anda ya!” desde el gallinero.

Y para rematar, un popurrí que fue casi una declaración de amor al teatro y al carnaval. Cantaron a lo que significa para ellas subirse cada año a las tablas: disfrutar, compartir y seguir dedicando sus letras a un público que, una vez más, las despidió con aplausos largos y cálidos.

‘Las Tirititrán’ se fueron como llegaron: con ritmo, con desparpajo y dejando claro que el carnaval, cuando se vive así, siempre sabe a poco.