Se cumplen dos décadas desde que la ciudadanía ceutí fuera testigo de un hallazgo que redefiniría el pasado histórico de la ciudad: el descubrimiento histórico de un yacimiento categorizado como protohistórico en la Plaza de la Catedral. Vestigios de la presencia fenicia, pero también de poblaciones indígenas locales llevaron a profundizar en este descubrimiento, que ha supuesto un hito para la identidad histórica de Ceuta.
Para conmemorar este hito, el Instituto de Estudios Ceutíes ha llevado a cabo esta conferencia que ha contado con la participación de dos destacados especialistas. Por un lado, José Suárez Padilla, profesor de la Universidad de Málaga, presentó una ponencia titulada "El asentamiento protohistórico de la Catedral de Ceuta veinte años después de su descubrimiento (2004-2024). Nuevas perspectivas de estudio en el marco de las investigaciones de la presencia fenicia en el Estrecho de Gibraltar". Por otro, Fernando Villada Paredes, arqueólogo de la Ciudad Autónoma de Ceuta, reflexionó sobre los desafíos que ha enfrentado el proyecto de conservación en su charla "Venturas y desventuras del proyecto de conservación y musealización de los restos arqueológicos de la Plaza de la Catedral".
José Suárez Padilla explicó que este yacimiento marca un momento crucial en los inicios de la historia ceutí, al albergar evidencias tanto de la presencia fenicia como de comunidades autóctonas, lo que se conoce como un “asentamiento protohistórico”. “Sabemos que Ceuta tiene sus orígenes en esta época. Además, aparecieron edificios y calles”, especifica el experto, declarando que “era un espacio urbanizado, lo cual tiene mucho valor para la propia ciudad y para la investigación fenicia en general”, afirmó.
La conferencia de Suárez también analizó cómo el yacimiento ceutí encaja en el contexto arqueológico del mar de Alborán, que incluye otras regiones entre Málaga y el Estrecho de Gibraltar. Este enfoque permitió una visión integral de la relevancia del asentamiento ceutí en el marco de las interacciones culturales del Mediterráneo antiguo.
Los retos de la conservación y musealización
Por su parte, Fernando Villada Paredes abordó las dificultades de proteger este “valioso patrimonio”. Entre los principales problemas destacó el vandalismo y la falta de un proyecto consolidado que permita exhibir los restos al público. Precisamente por este motivo, actualmente, el yacimiento permanece enterrado para evitar daños mayores, una medida que, según el arqueólogo, limita el acceso ciudadano y dificulta su valorización.
“El objetivo es elaborar un proyecto de musealización que permita que estos restos puedan ser contemplados por la ciudadanía”, indicó Villada. Asimismo, subrayó que los problemas que enfrenta el yacimiento no son exclusivos de la arqueología, sino que están vinculados a un contexto social más amplio que afecta a otros bienes públicos.
Un paso hacia el futuro
Ambos ponentes coincidieron en que el hallazgo de la Plaza de la Catedral no solo ha enriquecido el conocimiento histórico de Ceuta, sino que también ha planteado nuevas preguntas y oportunidades para la investigación. Sin embargo, su conservación y puesta en valor requieren un esfuerzo coordinado entre instituciones, expertos y la comunidad local.
La idea de crear un espacio museístico en torno al yacimiento no solo busca proteger los restos, sino también educar y concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de su patrimonio histórico. Como destacó Villada, “es importante poner de manifiesto dónde están los problemas porque es la manera de empezar a resolverlos”.
El 20 aniversario de este descubrimiento invita a reflexionar sobre cómo Ceuta puede reconciliar su rica historia con los desafíos del presente, motivo por el cual se ha promovido esta conferencia por parte del IEC. Así, con el compromiso de las instituciones y el interés de la ciudadanía, el yacimiento protohistórico de la Catedral de Ceuta podría convertirse en un símbolo vivo de la conexión entre su pasado fenicio e indígena y su futuro como referente cultural.
Mientras tanto, la protección de este enclave sigue siendo prioritaria. A medida que se desarrollan nuevos proyectos, el legado de los fenicios y las comunidades indígenas en Ceuta espera ser desenterrado, no solo físicamente, sino también en la memoria colectiva de quienes habitan esta histórica ciudad.