La Primitiva Cofradía impone su medalla al estandarte de la entidad melillense, en un acto simbólico de hermanamiento y devoción mariana.
Por primera vez en su historia, la Cofradía de Santa María de África ha impuesto su medalla devocional al estandarte de una Casa regional. La elegida ha sido la Casa de Ceuta en Melilla, que recibió este simbólico reconocimiento el pasado 21 de julio en un acto celebrado a las puertas del Santuario de la Patrona, ante la imagen de la Virgen y con la ciudad como testigo.
Fue el Obispo de Cádiz y Ceuta, Monseñor Rafael Zornoza, quien bendijo e impuso la medalla en presencia de autoridades civiles, militares y eclesiásticas, además de numerosos fieles. La ceremonia se desarrolló con solemnidad y emoción, reflejo de un vínculo que, aunque geográficamente separado, se ha cultivado durante años desde la fundación de la Casa de Ceuta en Melilla en 1999.
El gesto —con profundo significado espiritual— responde a la fidelidad y compromiso mostrados por la entidad melillense hacia la devoción mariana ceutí. La Hermana Mayor de la Cofradía, María del Carmen Pasamar, confirmó personalmente esa vinculación en una visita institucional, reforzando desde entonces los lazos entre ambas instituciones.
El Vicehermano Mayor, José Luis Grimaldi, fue el encargado de comunicar oficialmente la decisión de imponer la medalla, una distinción reservada a personas o entidades con una especial entrega y amor hacia Santa María de África. En representación de la Casa regional de Ceuta en Melilla acudió su presidente, Ramón de la Cruz, acompañado por miembros de su directiva y un nutrido grupo de socios y socias.
Durante la procesión, el estandarte fue portado por Juan Luis Rives, socio de la entidad, escoltado por dos mujeres vestidas con el traje regional de Ceuta, en un gesto cargado de simbolismo, solemnidad y orgullo. La escena fue acompañada por vítores, aplausos y una aclamación unánime cuando De la Cruz alzó la voz: “¡Viva la Virgen de África! ¡Viva la Patrona de Ceuta! ¡Viva la Reina del Estrecho!”, a lo que el público respondió con fuerza: “¡Viva!”
Para la Casa regional de Ceuta en Melilla, este acto supone un motivo de orgullo y refuerzo espiritual. Así lo expresó su presidente: “Es un verdadero honor que esta medalla vaya siempre colgada del estandarte. Refuerza nuestra unión con la Cofradía, con Ceuta y con la devoción mariana que nos une”.
Como colofón, la Hermana Mayor entregó a la entidad una réplica del aleo que porta la Virgen de África, pieza que quedará expuesta en la sede social de la Casa como testimonio tangible de este hermanamiento.
Con este gesto, la devoción a la Patrona de Ceuta traspasa el Estrecho y echa raíces también en Melilla, consolidando un vínculo entre dos ciudades hermanas bajo el amparo de Santa María de África.