El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, comparecerá el próximo lunes ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso para abordar el proceso de apertura de las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla. La cita, prevista para las 16.00 horas, se produce a petición del propio titular de Exteriores y servirá también para exponer las líneas maestras de la política exterior española para el próximo año, así como la Estrategia de Acción Exterior 2025-2028.
La intervención de Albares llega casi tres meses y medio después de que, el pasado 15 de enero, ambas ciudades vivieran un momento calificado como “histórico” con la primera exportación oficial registrada a través de sus aduanas. En el caso de Melilla, la operación supuso, además, la reapertura efectiva de una infraestructura cerrada de forma unilateral por Marruecos desde agosto de 2018.
La situación, sin embargo, es dispar entre ambas ciudades. Mientras que en Ceuta la apertura de la aduana aún se percibe más como un gesto diplomático que como una realidad consolidada, en Melilla el proceso parece estar algo más avanzado. Así lo ha confirmado la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma, Sabrina Moh, quien este miércoles aseguró que la aduana melillense “se encuentra en un proceso más de normalización”.
Según Moh, las exportaciones e importaciones a través de este canal se han sucedido en las últimas semanas, y los empresarios ya recurren directamente a la aduana para realizar sus operaciones comerciales, sin necesidad de canalizarlas a través de la Delegación del Gobierno. “Salvo que haya algún problema que requiera intervención”, matizó.
La delegada también ha mostrado su confianza en que, en un corto plazo, se pueda ampliar la operativa de la aduana para incluir nuevos productos, tanto en entrada como en salida. “Más allá del pescado, queremos que lleguen otros productos frescos, y también poder exportar diferentes mercancías hacia Marruecos”, señaló.
Moh definió la apertura de la aduana como “un primer punto de partida”, subrayando que ya “hay una vía abierta” para el uso del sector empresarial. “Ahora se trata de ampliar ese horizonte, tanto en términos de códigos arancelarios como de tipología de mercancías”, afirmó.
La comparecencia del ministro Albares se enmarca dentro de una agenda marcada por las relaciones bilaterales con Marruecos, la política de vecindad en el norte de África y el papel estratégico de Ceuta y Melilla como enclaves fronterizos de la Unión Europea. Todo ello, en un contexto todavía marcado por la necesidad de traducir los gestos diplomáticos en mecanismos operativos estables.