El paso fronterizo del Tarajal vuelve a estar colapsado este jueves, tanto de entrada como de salida. La causa, según fuentes consultadas, está en la coincidencia de una entrada masiva de visados por la festividad en Marruecos y en la aplicación del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), que ralentiza los trámites de control.
El EES, implantado recientemente en todas las fronteras exteriores de España, sustituye al sellado tradicional del pasaporte. A partir de ahora, quienes crucen hacia o desde Marruecos deberán someterse a un registro más completo que incluye la toma de huellas, fotografía y verificación del documento de viaje a través de dispositivos automáticos.
El objetivo, explican desde Interior, es reforzar la seguridad, controlar mejor los flujos migratorios y detectar a quienes superen el tiempo autorizado de estancia en el espacio Schengen. El sistema también permite comprobar en segundos las matrículas de los vehículos y alertar de posibles incidencias.
Más colas, mismos medios
A la presión que ya sufre la frontera cada fin de semana o festivo, se suma ahora la adaptación a este nuevo sistema. El resultado: largas colas de vehículos y peatones y una imagen que recuerda a una “mini OPE”, aunque con el mismo personal de Policía Nacional, Guardia Civil y vigilantes de seguridad que un día cualquiera.
A quién afecta el nuevo sistema
El EES se aplica a los nacionales de terceros países, con o sin visado, siempre que este sea de tipo C. Quedan fuera de este control automatizado los ciudadanos de la Unión Europea y quienes tengan tarjeta de residencia, que seguirán pasando por un control manual.
En Ceuta, los trabajadores transfronterizos y las personas con permiso de trabajo o residencia seguirán entrando como hasta ahora. Sin embargo, los nuevos controles impedirán irregularidades habituales, como que algunos colectivos no autorizados pernocten en la ciudad o permanezcan más tiempo del permitido.
Un cambio progresivo
La Unión Europea activó este nuevo modelo de control fronterizo el pasado 12 de octubre, y su implantación será progresiva hasta el 10 de abril de 2026. Desde entonces, el EES registrará digitalmente todas las entradas y salidas de ciudadanos de países no integrados en el espacio Schengen, eliminando definitivamente el sellado físico del pasaporte.