El desafío logístico de la nueva aduana comercial en Ceuta

Ceuta trabaja para adaptar sus infraestructuras a la apertura de una aduana comercial que nunca ha tenido en su historia. El reciente anuncio del Consejo de Ministros sobre la reserva de terrenos en el Tarajal apunta a pasos concretos hacia este objetivo

Prueba piloto de la aduana comercial
photo_camera Prueba piloto en la frontera del Tarajal /Archivo

El proceso para abrir una aduana comercial en Ceuta continúa avanzando, aunque de manera gradual y con algunos contratiempos en el camino. Así lo expresó el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, durante su reunión de la semana pasada en Madrid con el presidente de Ceuta, Juan Vivas. Albares confirmó que la aduana comercial funcionará de manera "convencional", es decir, bajo las normativas aplicables y con las capacidades logísticas disponibles en cada momento, según detalló Vivas al término del encuentro.

Estas declaraciones corroboran las realizadas previamente por la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, quien había asegurado la irreversibilidad y viabilidad del proceso de apertura. Sin embargo, la reciente introducción del concepto de "capacidades logísticas" ha añadido un nuevo matiz al debate, especialmente tras los problemas registrados en la primera fase de la apertura, el pasado 8 de enero.

El término "capacidades logísticas" no había sido mencionado anteriormente, pero ahora aparece como un factor determinante para adaptar las instalaciones aduaneras a las particularidades de una frontera como la de Ceuta. En este contexto, el anuncio del Consejo de Ministros de reservar un espacio en la frontera del Tarajal, con una superficie de 3.679,16 metros cuadrados en terrenos de dominio público marítimo-terrestre, apunta a la intención de regularizar y adecuar las instalaciones para la futura aduana comercial. Aunque las fuentes consultadas no han confirmado que este espacio se destinará específicamente a dicha infraestructura, los indicios parecen apuntar en esa dirección.

Es importante recordar que Ceuta nunca ha contado con una aduana comercial en su historia, lo que explica las dificultades logísticas que han surgido. El intento fallido de apertura en enero dejó en evidencia estos problemas, cuando camiones que pretendían cruzar a Marruecos no obtuvieron autorización para descargar y tuvieron que regresar. Incluso Melilla, que sí dispone de una aduana comercial, ha enfrentado complicaciones técnicas, lo que refuerza la necesidad de seguir trabajando en Ceuta para garantizar una operatividad efectiva.

Fuentes consultadas por Ceuta Actualidad aseguran que, pese a los desafíos, los trabajos para hacer realidad la aduana comercial "se harán".