Hace tres años, una carta de Pedro Sánchez a Mohamed VI marcó un punto de inflexión en las relaciones entre España y Marruecos. Desde entonces, ambas partes han celebrado una nueva era de cooperación "sin precedentes", aunque los avances han sido desiguales y aún quedan cuestiones clave sin resolver.
En marzo de 2022, el presidente del Gobierno español envió una carta al rey de Marruecos en la que respaldaba el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental. Con esta decisión, España se alineó con la postura defendida por Rabat y respaldada previamente por la Administración de Donald Trump en 2020. El movimiento generó una crisis política interna en España, con la oposición y parte del propio Gobierno criticando el giro diplomático.
La reconciliación se escenificó el 7 de abril de 2022 con la visita de Sánchez a Rabat, donde se acordó una hoja de ruta para reforzar la cooperación bilateral. En febrero de 2023, ambos gobiernos ratificaron estos compromisos en la Reunión de Alto Nivel (RAN), aunque la aplicación concreta de los acuerdos sigue siendo opaca.
Apertura de aduanas: avances limitados
Uno de los puntos más relevantes de la nueva etapa es la reapertura de la aduana de Melilla y la apertura de una nueva en Ceuta, donde nunca había existido. Tras varios retrasos y varias pruebas fallidas, el 21 de febrero de 2025 comenzaron a pasar las primeras mercancías, pero el tráfico sigue siendo testimonial.
Cuestiones pendientes: aguas territoriales y espacio aéreo
El acuerdo también contemplaba la reactivación de un grupo de trabajo sobre la delimitación de espacios marítimos en la fachada atlántica y el inicio de conversaciones sobre la gestión del espacio aéreo. En Canarias preocupa la posibilidad de que Marruecos realice prospecciones petrolíferas en aguas cercanas, mientras que en el ámbito aéreo existe el temor de que España ceda a Rabat la gestión del espacio sobre el Sáhara Occidental.
A pesar de que ambos grupos de trabajo se han reunido en varias ocasiones, el Gobierno español no ha ofrecido detalles sobre los avances alcanzados.
Cooperación económica y seguridad: éxitos destacados
En el ámbito económico, España se consolidó en 2024 como el primer socio comercial de Marruecos, con un volumen de intercambio de casi 22.700 millones de euros. Las exportaciones españolas al país vecino crecieron un 5,9%, mientras que las importaciones aumentaron un 8,9%.
También se ha reforzado la cooperación en materia de lucha contra el terrorismo y el tráfico de personas, con operativos conjuntos entre ambos países. Como símbolo de esta estrecha relación, España y Marruecos, junto con Portugal, organizarán el Mundial de Fútbol en 2030.
Perspectivas para 2025: ¿una nueva RAN en España?
Uno de los próximos retos es la actualización del Tratado de Buena Amistad, pendiente desde 2022. Además, la siguiente Reunión de Alto Nivel debería celebrarse en España, aunque el Gobierno no ha concretado fechas. Mientras tanto, la relación entre ambos países sigue siendo "fluida", según fuentes oficiales, aunque con interrogantes sobre el control de los tiempos y los avances reales en algunos aspectos clave.