El Ministerio del Interior ha iniciado un procedimiento para contratar una empresa que se encargue de vigilar y supervisar los trabajos de mantenimiento y limpieza en las instalaciones fronterizas de Ceuta y Melilla. La Secretaría de Estado de Seguridad reconoce que carece de medios propios para controlar estas labores, según la documentación a la que ha tenido acceso La Razón.
El pasado 26 de octubre, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska publicó el pliego para la contratación del “servicio para la supervisión y control del mantenimiento integral de las instalaciones de los perímetros fronterizos de España con Marruecos en las ciudades de Ceuta y de Melilla y del mantenimiento integral y la limpieza de los puestos fronterizos de El Tarajal (Ceuta) y Beni-Enzar (Melilla)”. El contrato, con fondos europeos, tiene un valor estimado de 878.548,18 euros.
Complejidad y presión migratoria
Interior justifica esta decisión en el “alto grado de complejidad y diversidad” de las instalaciones y en el volumen de servicios de mantenimiento necesarios para su funcionamiento. El objetivo es garantizar un seguimiento técnico permanente que dé continuidad a los trabajos de supervisión ya en marcha y que se amplíe a los recintos aduaneros y puestos fronterizos.
La Subdirección General de Planificación y Gestión de Infraestructuras y Medios para la Seguridad admite que debe recurrir a la subcontratación porque “no cuenta con medios personales ni materiales”. El contrato tendrá una duración inicial de dos años, a partir de la finalización del actual, prevista para el 5 de abril de 2026.
Instalaciones estratégicas
El escenario de actuación son los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla, de 8,7 y 11 kilómetros respectivamente, conformados por una doble valla metálica sobre base de hormigón armado y equipados con sistemas de seguridad conectados a un centro de mando y control. Estas infraestructuras resultan esenciales para el control de la inmigración irregular procedente de África, a cargo de la Guardia Civil.
Los recintos de El Tarajal (Ceuta) y Beni-Enzar (Melilla) son utilizados de manera conjunta por personal del Ministerio del Interior y de la Agencia Tributaria. No es la primera vez que se recurre a la subcontratación: en abril de 2022 se firmó un contrato con la empresa SGS TECNOS SA por 274.617 euros, prorrogado en febrero de 2024 hasta abril de 2026.
Necesidad de operatividad permanente
Interior subraya que la constante presión migratoria y los intentos de asalto a los vallados hacen imprescindible que las instalaciones estén “permanentemente operativas”. Además, recalca que los recintos aduaneros y puestos fronterizos deben mantenerse en condiciones óptimas de funcionamiento, limpieza y salubridad, garantizando un entorno adecuado tanto para las personas como para los medios que allí operan.