Líderes políticos de Marruecos exigen a su gobierno respuestas sobre los incidentes en Castillejos

Después de que miles de personas intentaran un cruce masivo hacia Ceuta, el líder del partido Progreso y Socialismo señala la importancia de aclarar las circunstancias y la gestión de estos hechos por parte de las autoridades marroquíes

Intento de pase a Ceuta / (C.A)
photo_camera Intento de pase a Ceuta / (C.A)

Rachid Hammouni, líder del partido Progreso y Socialismo de Marruecos, ha solicitado una reunión de la Comisión de Asuntos Interiores para discutir con el ministro del Interior los recientes incidentes en Castillejos, donde miles de personas intentaron un cruce masivo hacia Ceuta, tras una convocatoria realizada a través de las redes sociales.

Según del digital TelQuel, Hammouni expresó su preocupación por las imágenes que circulan en las redes sociales, las cuales, según él, dañan la imagen del país vecino. Subrayó la importancia de aclarar las circunstancias y la gestión de estos hechos por parte de las autoridades.

El líder político destacó la necesidad de un diálogo profundo en el Parlamento para despejar la confusión y comprender las diversas interpretaciones de estos incidentes. Según Hammouni, el debate también debe abordar las estrategias preventivas y reactivas de las autoridades, abarcando aspectos políticos, comunicacionales, legales, de desarrollo y de seguridad relacionados con estos eventos.

Por otro lado, Driss Sentissi, presidente del grupo Movimiento Popular en la Cámara de Representantes, exigió la presencia de Mustapha Baitas, portavoz del gobierno, en el Parlamento para discutir los recientes acontecimientos en Fnideq.

Esta solicitud se produce en un contexto en el que el gobierno aún no se ha pronunciado públicamente sobre estos hechos, a pesar de los cuestionamientos planteados el 12 de septiembre durante la conferencia de prensa semanal del portavoz del gobierno.

Sentissi también criticó la rutina de las conferencias de prensa de los jueves, conducidas por Baitas, calificándolas de desconectadas de la difícil realidad que vive Marruecos.