La remodelación del tramo de la N-352 entre los puntos kilométricos 2,1 y 2,7, en el acceso sur a la frontera del Tarajal, progresa según lo previsto. Este domingo, operarios de la UTE formada por Manuel Alba S.A. y Geocaminos apuraban los remates tras la construcción de una ampliación mediante vuelos sobre la playa, evitando así la pérdida de superficie natural, necesaria para habilitar la nueva rotonda que ya conecta con la avenida Reyes Católicos. El objetivo: reducir la siniestralidad en uno de los cruces más conflictivos de la ciudad.
“Es uno de los nudos más problemáticos de Ceuta y esta actuación supondrá un cambio real en la movilidad”, recordó la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, durante una visita técnica el pasado abril. Unas obras que no afectarán ni al desarrollo de la Operación Paso del Estrecho ni a la tradicional procesión del Carmen.
Con una inversión de más de cuatro millones de euros, la intervención busca reforzar la seguridad vial, garantizar la accesibilidad universal y facilitar el tránsito tanto rodado como peatonal en uno de los puntos más críticos del viario ceutí, especialmente en verano, cuando el tráfico se dispara con la OPE.
Los trabajos se centran en un tramo de 600 metros históricamente conflictivo por su configuración deficiente, tráfico elevado —unos 13.200 vehículos diarios— y escasa accesibilidad para peatones. La reforma ha supuesto una transformación radical del entorno: se han redistribuido los carriles —dos en dirección frontera y uno hacia el centro— con una anchura uniforme de tres metros que mejora la fluidez y reduce los habituales cuellos de botella.
En paralelo, se están construyendo aceras accesibles en ambas márgenes, con anchuras de entre 1,5 y 2 metros, además de un paseo marítimo elevado de más de seis metros junto a la playa, en la margen izquierda.
La nueva rotonda sustituye a la antigua intersección en T con Reyes Católicos y mejora tanto el flujo de vehículos como la seguridad peatonal, al integrarse con aceras y pasos habilitados.