Frontera

El paso de Benzú queda descartado en la operación de apertura de las fronteras terrestres

Paso de Benzú-Beliones, Ceuta
photo_camera El paso de Beliones permanece cerrado definitivamente desde 2019. (ARCHIVO)

Cerrado definitivamente desde 2019, vecinos de Beliones atrapados, y formaciones políticas han demandado en las últimas semanas que se estudie su reapertura.

La inminente reapertura del Tarajal ha trasladado hasta la frontera norte las demandas por conseguir incluirla en el operativo “gradual” que se prepara para los próximos días. Primero fueron los vecinos de Beliones atrapados en Ceuta. Después, algunas formaciones políticas. Entre ellas, MDyC ha decidido elevar la cuestión a la sesión plenaria de la próxima semana al objeto de que la Ciudad le formalice la petición a Madrid.

Sin embargo, los planes en la capital no incluyen el puesto de Benzu en su escenario para la reactivación de las conexiones terrestres. Al menos, no de momento. “Estamos centrados en el diseño y organización del Tarajal, que es bastante complejo. No se puede abarcar todo”, expresan fuentes cercanas a Delegación del Gobierno, donde no se descarta que se pueda abarcar en un futuro, pero se es tajante al declarar que no está en agenda y no lo estará en un medio plazo.

Con ello, se deja aparcada la opción de que Ceuta cuente con un segundo puesto fronterizo, en idénticas condiciones que el Tarajal, como cuando se clausuró hace ya casi dos décadas para frenar el aumento exponencial del número de marroquíes que, a pie y en vehículos, lo utilizan para el 'comercio transfronterizo'. Fue entonces cuando los vecinos de Beliones quedaron aislados. Pero, tras decenas de saltos, España decidió cerrar definitivamente el paso de Benzú en 2019. Desde entonces (hasta la pandemia) solo tenían permiso de entrada los tres imames que acceden por esa vía a Ceuta, así como los cinco niños que están escolarizados en la ciudad y las contadas visitas regladas y con acotación horaria para acceder al cementerio, prerrogativa de la que disfrutaban los vecinos de Benzú.

Apertura “gradual”: Primero, solo 650 transfronterizos

La apertura será “gradual”. No abrirá el escenario fronterizo que hasta ahora se había conocido. Han sido las declaraciones más repetidas por parte de las instituciones gubernamentales en el último medio año. Palabras, la de esa “gradualidad”, que se repiten hasta en la sopa desde hace unas semanas. Más concretamente, desde el encuentro en Rabat que llevó a la firma del acuerdo entre España y Marruecos y que, entre otros, anunciaba esa tan deseada reactivación de las fronteras terrestres.

Gradual. Por fases, o por etapas. A fin de cuentas, es lo mismo. El Tarajal abrirá por plazos para determinados grupos de personas.  Fechas que no se han marcado ni especificado más allá de las declaraciones vertidas hace unos días por el ministro Albares quien le aseguro al presidente Vivas que la reapertura sería en “los próximos días”. Pero, eso sí. Una reapertura que solo será en esta primera fase para los 650 transfronterizos censados, señala Delegación del Gobierno, de lo que 500 que se encuentran en Marruecos, y los 150 restantes que decidieron permanecer en Ceuta. Cualquier otro ciudadano que no esté contemplado en este estatus deberá seguir esperando.

Entonces, se preguntarán todos aquellos ceutíes que quieran visitar a sus familiares residentes en el país vecino o que deseen volver a disfrutar de unos días de asueto y compras, cuándo llegará su turno. Más adelante. Se marcarán unas fechas que habilitarán el cruce progresivamente a la ciudadanía y cuyos pronósticos apuntan a que culminará para mediados de junio coincidiendo con el inicio de la Operación Paso del Estrecho (OPE) cuyo tránsito por Ceuta lo confirmó el ministro Grande Marlaska a inicios de esta semana.

En el aire queda si los ciudadanos de Tetuán y Nador podrán continuar gozando de esa excepcionalidad que les habilite a cruzar sin visado. Las informaciones deprendidas del encuentro que mantuvieron el miércoles el presidente de la Ciudad y el ministro de Exteriores apuntan a una eliminación que, no obstante, podría pasar por una actualización. Precisamente, desde la institución de la plaza de los Reyes señalaban hace unos meses que el escenario sociodemográfico en el que se circunscribió ese acuerdo está obsoleto, y los trabajos se estaban dirigiendo a una adaptación a la situación actual.

El contexto de las provincias y localidades fronterizas ha evolucionado y se ha transformado en las últimas décadas, con ello el diseño de este nuevo escenario fronterizo parece más proclive a incluir a los ciudadanos de Castillejos que a formalizar una exclusión definitiva con la eliminación de esa excepción a Schengen. Aspecto que también ha quedado recogido en el documento que han elaborado los seis ministerios implicados en definir el nuevo escenario fronterizo, y que en su primer estudio ya desprendieron la “dificultad” para poner fin a la excepcionalidad. Admitía que requeriría el visto bueno de los demás socios del tratado Schengen y aumentaría previsiblemente la presión sobre el vallado fronterizo. 

Detallaba, asimismo, que la exigencia de visados a todos los marroquíes obligaría, además, a reforzar los consulados en el país vecino para atender la avalancha de peticiones. “El acceso sin visado de los habitantes de la zona circundante solo sería posible mediante un acuerdo de tráfico fronterizo menor ajustado al reglamento comunitario de 2006, al que deben dar el visto bueno tanto Marruecos como la UE”.