El puerto de Ceuta vuelve a situarse en el foco de la vigilancia fronteriza europea con el arranque de la operación MINERVA’25, una acción conjunta liderada por la Policía Nacional en coordinación con la agencia FRONTEX. El despliegue, que ha comenzado este miércoles y se prolongará hasta el próximo 3 de septiembre, tiene como misión principal frenar los flujos de inmigración irregular y combatir la delincuencia transfronteriza.
La edición de este año cuenta con la participación de 129 expertos, entre ellos 35 agentes españoles y representantes de quince estados miembros de la Unión Europea y el Espacio Schengen. Alemania, Austria, Bélgica, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Noruega, Países Bajos, Portugal, República Checa, Rumanía y Suecia han enviado efectivos con perfiles especializados, como expertos en detección de documentos falsos, entrevistadores, guías caninos y oficiales de apoyo operativo.
El operativo se desplegará de forma simultánea en los puertos de Algeciras, Tarifa y Ceuta, enclaves considerados estratégicos por su volumen de tránsito y su posición en la frontera marítima exterior del Mediterráneo Occidental.
Durante la campaña de 2024, la operación registró un total de 3.729 actuaciones, con un balance de 234 detenciones, 1.035 infracciones administrativas y 92 denegaciones de entrada. La actividad de este año aspira a mejorar esas cifras mediante un refuerzo en la capacidad de detección y análisis de riesgos, especialmente en lo relativo al tráfico de personas, la trata de seres humanos, el contrabando de drogas y el tráfico ilícito de vehículos.
Desde la Jefatura Superior de Policía destacan el papel de MINERVA como una herramienta “clave” para la recopilación de inteligencia en frontera. “Los datos recabados permiten orientar mejor las investigaciones y anticiparse a nuevas rutas de actividad delictiva”, señalan fuentes del cuerpo.
La operación MINERVA forma parte del conjunto de actividades operativas desplegadas por FRONTEX para fortalecer el control de fronteras en los puntos más sensibles del sur de Europa. Ceuta, por su ubicación geoestratégica, se mantiene como uno de los pilares de ese sistema de vigilancia y cooperación internacional.