La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos solicita una reunión urgente con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta para aclarar el futuro de las Brigadas Verdes, a tres meses del traspaso previsto a la administración local.
La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) ha alzado la voz. Lo ha hecho con la urgencia de quien gestiona un servicio esencial y con la inquietud de quien ve acercarse una fecha clave sin garantías. La entidad, responsable nominativa de las Brigadas Verdes, ha solicitado una reunión urgente con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta para despejar la incógnita que pesa sobre el futuro de este colectivo, compuesto por más de un centenar de trabajadores.
Un traspaso anunciado, pero no confirmado
La FPAV reclama que se oficialice “de manera clara y transparente” el traspaso de las Brigadas Verdes a la administración local, previsto para el 1 de enero de 2026. A tres meses de ese horizonte, la federación denuncia que sigue sin recibir confirmación oficial, lo que le impide tomar decisiones clave sobre contratos, proveedores y liquidaciones.
Gestión altruista y avances laborales
En su comunicado, la FPAV reivindica su papel como gestora “altruista” del servicio, sin ánimo de lucro, y recuerda que ha centrado sus esfuerzos en dignificar las condiciones laborales de los trabajadores, que arrastraban “más de veinte años de precariedad”. El nuevo convenio de jardinería, firmado en 2025, ha supuesto —según la federación— “una mejora sustancial de los salarios”.
Municipalización: consenso político, incertidumbre administrativa
La federación subraya que todos los partidos políticos han manifestado públicamente su apoyo a la municipalización del servicio, y que el Gobierno local mantiene el proceso en tramitación. “Nuestro objetivo y propósito más inmediato es lograr la municipalización”, insiste la FPAV, que sitúa el momento decisivo en los últimos compases de 2025.
Llamamiento al presidente
La petición es directa: una reunión urgente con el presidente de la Ciudad para que oficialice el traspaso y permita a la FPAV gestionar con eficacia la fiscalización de los contratos y las liquidaciones correspondientes. “Necesitamos certezas, no promesas”, parece ser el mensaje entre líneas.
En Ceuta, donde la gestión de lo público se entrelaza con lo vecinal, las Brigadas Verdes se han convertido en símbolo de compromiso y reivindicación. Ahora, la FPAV exige que ese compromiso se traduzca en hechos. Porque el calendario avanza, y la incertidumbre también.