La sección de Servicios Públicos de UGT ha cargado duramente contra el nuevo convenio colectivo aprobado para los trabajadores de la empresa municipal Amgevicesa. En una nota de prensa, el sindicato tacha el proceso de “imposición” y acusa a CC.OO. de actuar como “rodillo” al servicio de la dirección de la empresa, tras dar su apoyo en solitario al texto pactado con la Ciudad.
Desde UGT se denuncia que el acuerdo, rubricado en una única sesión de negociación celebrada en la misma mañana de su aprobación, cercenó cualquier posibilidad de introducir mejoras sustanciales para la plantilla. Pese a las críticas, el sindicato optó por abstenerse en la votación final en lugar de oponerse frontalmente, justificando su decisión en el deseo de no demorar la aplicación de las escasas mejoras incluidas y en la aceptación, por parte de la empresa, de una propuesta concreta de UGT para modificar el artículo sobre absentismo laboral.
Pero más allá de ese punto, el sindicato enumera un amplio catálogo de carencias en el texto: duración excesiva del convenio (tres años), redacciones ambiguas que dejan derechos “a criterio de la empresa”, una subida salarial que apenas supone “tres euros” en determinados pluses y una regulación de expedientes disciplinarios que consideran desequilibrada, entre otros aspectos. Especialmente crítica se muestra la organización con la posibilidad de que Amgevicesa diseñe un nuevo organigrama sin informar ni negociar con el Comité de Empresa.
El malestar de UGT se produce en un contexto en el que la central no logró en las últimas elecciones sindicales la representación que aspiraba para consolidarse en la empresa municipal. CCOO sí lo hizo, haciéndose con la mayoría absoluta, reforzando una posición que le ha permitido sacar adelante el convenio sin necesidad de acuerdos con otras formaciones sindicales. Aquel resultado supuso un revés para la estrategia de UGT, que había centrado buena parte de su campaña en la “figura de Juan Gutiérrez”. Comisiones Obreras consiguió 7 delegados, mientras que CGT y UGT obtuvieron 3 delegados cada uno, mientras que CFIS se quedó sin representación.
En un comunicado, UGT concluye que el nuevo convenio “es más fruto de la imposición que de la negociación” y advierte de que seguirá defendiendo mejoras para toda la plantilla desde su posición dentro del Comité de Empresa. “Nuestra lucha continúa”, zanjan.

