UGT denuncia agresiones y maltrato a las auxiliares de ayuda a domicilio en Ceuta

El sindicato reclama respeto, apoyo institucional y protocolos ante situaciones de violencia en el trabajo domiciliario
UGT

La Federación de Servicios Públicos de UGT ha denunciado este miércoles la situación de vulnerabilidad que padecen las auxiliares de ayuda a domicilio en Ceuta, tanto las que dependen del IMSERSO como las contratadas por la Ciudad Autónoma. El sindicato alerta de un aumento de los casos de maltrato psicológico, trato vejatorio e incluso agresiones físicas que sufren estas trabajadoras, en su mayoría a manos de familiares de los usuarios del servicio.

Según UGT, estas profesionales desempeñan una labor fundamental en la atención a personas mayores en sus propios hogares, con una dedicación que contrasta con las precarias condiciones laborales y salariales que padecen, fruto de la externalización del servicio a empresas privadas. El sindicato advierte que esta precariedad, sumada a la falta de protocolos y apoyo institucional ante situaciones de conflicto, deja a las trabajadoras “inermes” y con temor a represalias si denuncian los hechos.

“La cuerda siempre se rompe por la parte más débil”, lamenta UGT, que denuncia que las empresas tienden a proteger su imagen ante los clientes, dejando a las empleadas expuestas a despidos u otras consecuencias negativas si los familiares de los usuarios se quejan.

Ante esta situación, la organización sindical lanza un triple mensaje. Primero, a la sociedad en general, para reclamar respeto hacia un colectivo que considera “altamente cualificado” y no un personal al que se pueda tratar “de forma degradante”. Segundo, a las empresas concesionarias del servicio, a las que exige que “redoblen esfuerzos” para apoyar a sus trabajadoras, especialmente en contextos de conflicto. Y tercero, a las administraciones públicas —tanto al Gobierno central, a través del IMSERSO, como a la Ciudad Autónoma— para que vigilen las condiciones en que se desarrolla este trabajo y se impliquen en la creación de protocolos de actuación frente a agresiones.

UGT reitera su “denuncia pública” de estos hechos y manifiesta su “completo e incondicional apoyo” a las auxiliares, a quienes ofrece asesoramiento jurídico, laboral y cualquier otro tipo de respaldo que necesiten.

El sindicato insiste en la urgencia de reconocer la dignidad de este colectivo y en la necesidad de que las administraciones garanticen entornos seguros y respetuosos para las trabajadoras que cuidan a los mayores en sus hogares.