Los pantanos del Infierno y del Renegado, ante el reto de convertirse en espacios accesibles

La propuesta plantea una inversión específica para eliminar barreras y garantizar que las personas con movilidad reducida puedan disfrutar en igualdad de condiciones del patrimonio natural de la ciudad

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photo_camera Azud del infierno

La accesibilidad a los espacios naturales vuelve al centro del debate político local tras una nueva iniciativa que reclama actuaciones urgentes en los pantanos del Infierno y del Renegado. La propuesta persigue convertir estos enclaves en lugares plenamente inclusivos, asegurando que todas las personas puedan disfrutar del entorno en igualdad de condiciones.

El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) presentará una propuesta formal para que ambos pantanos sean declarados espacios naturales accesibles y universales para personas con movilidad reducida. La formación defiende que el objetivo es impulsar políticas públicas inclusivas que garanticen la plena autonomía personal y refuercen la inclusión social de las personas con discapacidad.

Según explican los localistas, esta semana han visitado las zonas del Renegado y del Infierno, donde han comprobado que “el disfrute del rico patrimonio natural del que presume Ceuta no está al alcance de todos los ceutíes”. Durante la visita detectaron barreras de accesibilidad, caminos irregulares y accesos no adaptados que, a su juicio, impiden el uso normalizado de estos espacios por parte de numerosos ciudadanos.

Para la formación, estas limitaciones constituyen una “clara situación de discriminación” atribuida a la administración local. Recuerdan además que han llevado esta cuestión al Pleno de la Asamblea en reiteradas ocasiones. La más reciente fue mediante una enmienda al Presupuesto de la Ciudad para 2026, dotada con 150.000 euros, destinada a intervenir en los accesos a los pantanos. La propuesta fue rechazada por el Ejecutivo local del Partido Popular, lo que, según denuncian, supone “volver a dejar de lado a aquellas personas con movilidad reducida”.

Desde el MDyC insisten en que la ciudad “no puede permanecer pasiva ante escenarios discriminatorios como este” y reclaman la adopción de medidas urgentes que permitan avanzar hacia “una ciudad inclusiva y accesible en la que todos los ceutíes disfruten en condiciones de igualdad” de su patrimonio natural.