Delegación del Gobierno impulsa el Proyecto Semillas: empleo juvenil, formación profesional y descarbonización

La Delegación del Gobierno en Ceuta ha presentado el Proyecto Semillas, una iniciativa financiada por el SEPE que permitirá contratar a diez jóvenes menores de 30 años para trabajar en áreas de sostenibilidaddescarbonizaciónrecursos humanos y prevención de riesgos laborales dentro de la Administración General del Estado

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Delegación del Gobierno en Ceuta ha presentado este viernes la programación de la Semana de la Administración Abierta con un escenario poco habitual: el entorno natural del Fuerte Aranguren. Allí, entre vegetación y con una plantación simbólica como cierre del acto, el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha puesto rostro a uno de los proyectos que la institución quiere convertir en referencia en materia de empleo juvenilsostenibilidad y modernización de la administración: el Proyecto Semillas.

La iniciativa forma parte de la Semana de la Administración Abierta, promovida a nivel internacional a través de la Open Gov Week y centrada en acercar las administraciones públicas a la ciudadanía bajo principios como la transparencia, la participación y la rendición de cuentas.

Pero el protagonismo de la jornada estuvo en otro punto. En un proyecto que mezcla juventud, formación profesional, empleo y políticas medioambientales en una misma ecuación.

“Coincidiendo con la Semana de la Administración Abierta, que es una iniciativa nacional destinada a aportar transparencia y acercar la administración pública a la ciudadanía, hoy queremos presentar el Proyecto Semillas”, anunciaba Pérez Triano.

Diez jóvenes, contratos de 12 meses y una apuesta por el talento joven

El programa será posible gracias a la financiación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) a través de la línea Primera Experiencia Profesional en las Administraciones Públicas.

“No estamos ante un plan de prácticas convencional, sino que es una medida de inversión real”, defendía el delegado del Gobierno, subrayando la apuesta del Ejecutivo central por el empleo juvenil y la formación profesional.

El proyecto permitirá incorporar a diez jóvenes desempleados menores de 30 años y recién titulados mediante contratos formativos de doce meses, acompañados además por tutores dentro de la propia Delegación del Gobierno.

“Ganan los jóvenes que acceden a un empleo digno y especializado, gana la formación profesional que consolida su prestigio como vía de éxito laboral y gana la Administración Pública que se oxigena con talento, digitalización y conciencia medioambiental”, resumía Pérez Triano.

Los participantes se dividirán en dos equipos especializados. Uno estará centrado en la sostenibilidad medioambiental y otro en recursos humanos y prevención de riesgos laborales.

El reto: reducir la huella de carbono de la Administración en Ceuta

La vertiente medioambiental será una de las más ambiciosas del proyecto. El secretario general de la Delegación del Gobierno, Ismael Carrú, explicó que la institución lleva más de tres años trabajando en un proceso de descarbonización de la Administración General del Estado en Ceuta.

“Ya hemos empezado la fase de cálculo de las huellas”, detallaba Carrú, explicando que la Delegación ya ha completado los trámites para calcular el impacto ambiental de la institución y trabaja actualmente en la reducción de emisiones.

En este proceso, la Delegación ha impulsado mejoras energéticas en sus instalaciones, cambios en climatización y la renovación parcial de su parque móvil. “Actualmente, en torno al 50% de nuestros vehículos son eléctricos o híbridos”, destacó.

Ahora, el siguiente paso será la compensación de emisiones mediante proyectos de reforestación y plantación.

“Los árboles son instrumentos para captar precisamente esas emisiones, ese exceso de contaminación que no vamos a ser capaces en ningún caso de reducir con las medidas de eficiencia”, explicaba.

Técnicos forestales, siembras y un proyecto pensado a 40 años

El equipo medioambiental estará integrado por perfiles técnicos especializados. Según detalló Carrú, el proyecto contará con cuatro trabajadores técnicos —entre ellos especialistas forestales y medioambientales— y seis peones encargados del trabajo de campo.

Durante los primeros meses, el equipo trabajará en la planificación del proyecto: selección de terrenos, especies vegetales y diseño de las futuras plantaciones.

La fase de siembra comenzará en otoño, coincidiendo con la época más adecuada para el desarrollo de las especies.

“No podemos olvidar que un proyecto de siembra es un proceso complejo en el que intervienen no solamente factores humanos, sino factores medioambientales como la climatología o la sequía”, advertía el secretario general.

El objetivo es crear un proyecto estable y duradero. De hecho, Carrú recordó que este tipo de actuaciones deben mantenerse durante décadas para poder ser certificadas oficialmente por la Oficina Española de Cambio Climático.

“Estamos hablando de un proyecto que en el peor de los casos durará 40 años”, señaló.