La polémica del pino bicentenario: "Ceuta en Bici" carga contra la actuación de Medio Ambiente

"Ceuta en Bici"  ha abierto el debate sobre la recuperación del pino bicentenario de Calamocarro al denunciar los efectos colaterales de una actuación que, según la entidad, ha dañado el sendero y el entorno vegetal. La Ciudad, por su parte, sostiene que los trabajos buscan salvar el ejemplar minimizando el impacto ambiental

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El intento de salvar el pino bicentenario de Calamocarro, uno de los ejemplares más simbólicos del entorno natural de Ceuta, ha abierto un nuevo debate sobre cómo intervenir en espacios sensibles sin provocar daños colaterales. La cuenta "Ceuta en Bici" ha cuestionado públicamente los trabajos realizados para la recuperación del árbol a través de un vídeo difundido en redes sociales, en el que advierte de posibles afecciones sobre el sendero y la vegetación del entorno.

La queja no se dirige tanto contra la recuperación del pino en sí, sino contra la forma en la que, según la cuenta, se ha llevado a cabo la intervención. En el vídeo, Ceuta en Bici recuerda que el ejemplar se derrumbó tras los temporales del invierno y que, tras la "presión social" para intentar salvarlo, se han instalado varios apoyos en las ramas principales y una estructura lateral para reforzar el terreno.

Las críticas de Ceuta en Bici: sendero, vegetación y dudas sobre la actuación

Sin embargo, la cuenta para amantes de los paseos en bice sostiene que el coste ambiental de la actuación no compensa el resultado. “Estoy totalmente en contra de lo que se ha hecho”, señalan en la grabación, antes de enumerar varios motivos. El primero, aseguran, es “el destrozo que se ha hecho del sendero que existía y de toda la vegetación que había a su alrededor solo para que camiones y maquinaria pudieran acceder hasta dicho pino”.

La segunda crítica apunta a la viabilidad futura de la intervención. Desde Ceuta en Bici consideran que la actuación puede ser “pan para ahora y hambre para mañana”, al entender que el árbol se encuentra en un cortado de tierra que podría volver a desprenderse con las próximas lluvias. Además, advierten de que muchas de sus raíces permanecen al descubierto.

La cuenta también ha puesto sobre la mesa otros argumentos, como el supuesto carácter no autóctono de la especie, la existencia de informes negativos de OBIMASA y el coste de la actuación, que sitúan en torno a los 50.000 euros. “¿Se ha hecho bien salvando este pino a toda costa o debíamos dejar que la naturaleza siguiera su curso?”, plantean en el vídeo.

La versión de Medio Ambiente: una actuación tratada con asociaciones y expertos

Las críticas llegan, sin embargo, en paralelo a una versión institucional que dibuja un escenario distinto. El caso del pino bicentenario de Calamocarro fue abordado este lunes en el primer Consejo Sectorial de Medio Ambiente de Ceuta, donde participaron asociaciones, Administración y expertos. En ese encuentro no solo se trató la intervención concreta sobre el ejemplar, sino también la necesidad de crear una herramienta normativa para proteger árboles singulares y evitar que situaciones similares vuelvan a quedar en el aire.

El portavoz del Gobierno y consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez, explicó este martes que la propuesta fue planteada por Septem Nostra y contó con una aceptación generalizada entre las entidades presentes. Según detalló, el debate giró en torno a dos líneas de trabajo: por un lado, la recuperación del pino; por otro, la elaboración de un catálogo de especies singulares de Ceuta.

Un vacío normativo para los árboles singulares de Ceuta

Ramírez reconoció que la ciudad cuenta con controles periódicos para determinados ejemplares, como ficus o palmeras, pero admitió que existe un vacío normativo en torno a árboles de especial valor, antigüedad o singularidad. “Es cierto que en Ceuta tenemos una serie de especies, como este pino bicentenario, que podemos denominar como especies singulares. Es cierto que eso no tiene ninguna normativa de control, ninguna normativa que te obligue, por así decirse, a regularlo”, señaló.

La intención de la Ciudad pasa ahora por elaborar una normativa propia que permita identificar estos ejemplares y establecer obligaciones de mantenimiento tanto para la Administración como para propietarios privados. “Vamos a elaborar un catálogo, una normativa propia, por parte de la ciudad, de especies singulares, que así se identifiquen”, afirmó Alejandro Ramírez, quien defendió que el objetivo es garantizar su conservación en el tiempo.

Una intervención “prácticamente manual” para evitar daños en el entorno

En cuanto a los trabajos sobre el pino de CalamocarroMedio Ambiente Ceuta sostiene que la actuación ya se encuentra “en pleno auge” y que su inicio tuvo que retrasarse por cuestiones técnicas, especialmente por la acumulación de lluvia y el elevado nivel freático del agua en la zona. Según explicó el consejero, era necesario esperar a que esas condiciones mejoraran para poder intervenir con garantías.

La versión de la Ciudad también contrasta con una de las principales críticas de Ceuta en Bici: el uso de maquinaria y el supuesto daño al entorno. Ramírez aseguró que una de las posibilidades iniciales era emplear maquinaria pesada, pero que esa opción podía poner en riesgo el espacio natural. Por ello, según trasladó, se optó por un trabajo de enorme dificultad, prácticamente manual, para minimizar el impacto.

“Una de las actuaciones era con maquinaria pesada, que es lo que había que hacer. Eso podía poner en riesgo el entorno y se tenía que hacer un trabajo prácticamente manual”, explicó el portavoz. De hecho, según la información trasladada en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente, el personal está desplazando troncos de gran tamaño prácticamente a mano, “uno a uno”, para reforzar el entorno del árbol sin dañar el espacio protegido.

Dos versiones enfrentadas y una cuestión de fondo

El contraste entre ambas versiones deja abierto el debate. Por un lado, Ceuta en Bici denuncia daños en el sendero, pérdida de vegetación y dudas sobre la eficacia de la inversión. Por otro, Medio Ambiente defiende que la intervención se está realizando con criterios técnicos, evitando maquinaria pesada y priorizando la protección del entorno.